Ya puede darse prisa Leire Díez en publicar su libro sobre las cloacas, ese que dice llevar años preparando, o la trama se la van a reventar entre la Fiscalía y la UCO. A falta del presunto libro de la presunta fontanera del PSOE, que pese a autodenominarse escritora y periodista nunca ha publicado nada en ningún sitio ni tiene medio, ni editor, podemos ir leyendo el sumario de su caso.
La Fiscalía le atribuye un "plan delictivo" para desacreditar a la propia Fiscalía Anticorrupción y a la UCO, para entorpecer investigaciones que "afectan a políticos y empresarios". Dentro de ese plan delictivo estarían los dos supuestos intentos de soborno a dos fiscales. Uno de ellos, Ignacio Stampa, grabó la reunión a la que convencieron para ir tras prometerle que acudiría también Santos Cerdán. Quien se presentó en su lugar fue Leire Díez.
En esa reunión, Leire y el empresario Javier Pérez Dolset intentó sonsacarle información contra fiscales y miembros de la UCO. A la denuncia de Stampa se suma la del también fiscal José Grinda, que dice que intentaron sobornarle con un acuerdo supuestamente "avalado por las más altas instituciones del Estado".
Stampa asegura que les preguntó por qué contactaban con él. Y Pérez Dolset le contestó que fue a raíz de "la imputación de Begoña (Gómez, esposa de Pedro Sánchez)" que Leire le llamó porque el presidente le había dado orden de limpiar "caiga quien caiga". Limpiar, se entiende, no de corrupción sino de quienes la perseguían.
Pero esto, claro, es lo que le decía Leire. ¿Será cierto que lo sabían Sánchez y Cerdán? ¿O se lo estaba inventando como quien se inventa, qué sé yo, que es periodista de investigación?
A ver si lo explica la fontanera en el libro ese que dice que escribe como coartada para ir de despacho en despacho ofreciendo sobornos, extorsiones y favores. Los ladrones del Louvre siempre podrán alegar, cuando les pillen, que estaban escribiendo un libro de cómo robar las joyas de la corona francesa, que necesitaban documentarse.
¿Moraleja?
No hace falta que Leire tenga talento literario, mejor nos leemos el sumario
