Un año. Un año sin Juan: que veía la tele en Paiporta cuando llegó la riada; Isabel también estaba en casa, un bajo; Amparo aguantó lo que pudo flotando en un colchón; Enrique, en silla de ruedas, en Utiel. Francisco intentó agarrarse a un árbol en Sedaví; a Felipe le pilló yendo a por su coche en Catarroja y a Manuel en Paiporta; Aixinia y Florin estaban en Alfafar; Luciano fue a mover su coche en Catarroja; Miguel bajó al sótano.
Paco iba en coche con sus nietos; Cándido estaba con sus perros en Cheste; a Francisco José le pilló en su garaje de Benetússer; José volvía del trabajo en su coche, igual que a Elvira y Elisabeth. Adela salió de trabajo en Beniparrell y tampoco llegó a casa; Juan Vicente conducía de Torrente a Aldaya; Eva salía del polígono de Reva, en Ribarroja. También a Janine la pilló allí, subida a un coche, embarazada de ocho meses.
A Rafael y Consuelo la corriente se los llevó agarrados de la mano; Izán y Rubén jugaban con su padre cuando la riada entró en su urbanización de la Curra; Mónica y Jonathan estaban en el segundo piso cuando la riada los arrastró río abajo en Letur; igual que a su vecina Dolores. Antonia estaba en la cocina, hablando por teléfono con su hermano; Aurelio daba un paseo en Alfafar; Bassem conducía un camión en Aldaia; Julián, entre Buñol y Chiva.
Antonio, Miguel, Vicente y José Luis estaban juntos comiendo en Chiva; Anunciación en casa, en Utiel; Lourdes llevaba a Angelina en brazos, su bebé de tres meses; Milagro iba de Picanya a Silla y se subió al capó, pero la riada la arrastró; Iluminada estaba en su casa en Alfafar; Nelson volvía a Valencia en coche; Ernesto estaba en Picanya; Fernando, en el parking del súper de Benetusser; Don y Terri iban a echar gasolina en Pedralba; Conxín estaba en Masanassa.
Y Andrés, José Carlos, y Raquel y el pequeño Neizan; y Sixto, y Sara y José y Maruja… La lista es demasiado larga. Son muchos más los que faltan.
¿Moraleja?
229 víctimas de la riada
merecen ser recordadas

