Resulta que hay un vídeo. Y no un vídeo cualquiera. No era un momento cualquiera. Eran las horas clave, los minutos decisivos, de la mayor tragedia natural que hemos vivido. El día de la dana, mientras estaba reunido el Cecopi que coordinaba la respuesta, durante aquella trágica inundación del 29 de octubre que causó 229 muertos, con Mazón durante horas en paradero desconocido, en ese momento y en ese despacho había una productora contratada por la Generalitat que los estaba grabando. Y nos enteramos ahora.
El Gobierno de Mazón había negado que existiera ninguna grabación y no consta en la causa judicial que investiga la jueza de Catarroja. Pero esa grabación existe (lo adelantó eldiario.es) y hace diez meses que la tiene la Generalitat. Otra prueba más, no sé cuántas llevamos ya, de que el Gobierno de Mazón no solo no está ayudando a aclarar los hechos, sino que está entorpeciéndolo. La jueza lamenta la “falta de documentación” en sus autos.
Esa productora contratada por la Generalitat es un equipo con disponibilidad las 24 horas, 365 días al año para atender imprevistos. El cámara graba aquello que la Generalitat le pide y tiene para incorporarse una hora. Mucho más solícito que el presidente de la Generalitat Valenciana, desde luego, que tardó cuatro o cinco.
Si el cámara estaba ahí, grabando la reunión del Cecopi en la que se decidió la alerta masiva a los móviles, es porque debieron de darse cuenta pronto de que se trataba de un hecho histórico. Y a juzgar por algunos indicios que maneja la jueza, tal vez delictivo. Claro, los equipos de vídeo que contratan los políticos para grabarles están pensados para inmortalizar momentos en los que se lucen, no en los que están cometiendo presuntos delitos.
Pero ese video existe. Y es una prueba clave en la investigación por la muerte de 229 personas.
El mes que viene se cumple un año de la tragedia y quedan todavía por aclarar muchas cosas. Otras están claras: el Gobierno de Mazón lleva once meses mintiendo.
¿Moraleja?
Habrá que insistir, Mazón debe dimitir
