LA PRIMERA DE LA MAÑANA

Marta García Aller: "Los dictadores sueñan con la vida eterna"

Marta García Aller reflexiona sobre la conversación entre Xi Jinping y Putin que captaron los micrófonos en la que hablaban de que el ser humano podría llegar a vivir 150 años este siglo.

ondacero.es

Madrid |

¿De qué hablan dos dictadores? De qué hablan dos tiranos megalómanos acostumbrados a ejercer el poder absoluto. Pues hablan de la oposición. Y, a falta de elecciones y partidos, a la única que reconocen capaz de llevarles la contraria es, claro, la muerte. De eso hablaban ayer Putin y Xi Jinping, de cómo vencerla para seguir en el poder.

En la cumbre de supervillanos que tuvo lugar ayer en Pekín, con los presidentes de China y Rusia caminando hacia el podio para admirarse del desfile militar que alardeaba de su capacidad para matar, Putin y Xi conversaban sobre la inmortalidad. Cuanto más vivan, más podrán matar.

Qué puede dar más miedo que dos dictadores sangrientos, bueno, tres si contamos al norcoreano que andaba callado a su lado… Y el bieloruso, y el kazajo… Más miedo que una banda de dictadores sangrientos entre tanques, drones y misiles hipersónicos. Tiranos capaces de oprimir a su pueblo, invadir países, asesinar opositores… Más miedo que tres dictadores dan tres dictadores inmortales. O eso se creen.

Putin y Xi tienen 72 años. Y ningún sucesor a la vista. Porque según le dijo el ruso a Xi: "hoy en día a los 70 sigues siendo un niño". Y el chino le responde que en este siglo parece ser que los humanos pueden vivir hasta los 150 años. Estaban celebrando que hace 80 que terminó la Segunda Guerra Mundial. Y hablaban como si quisieran quedar a celebrar juntos los 80 próximos.

Hasta 2036, ya dejó claro que esperaba vivir cuando cambió la Constitución para gobernar hasta entonces. Lleva todo el siglo XXI mandando. Ahora sabemos que para eternizarse en el poder, además de cambiar la Constitución, el ruso cuenta con cambiarse todos los órganos que hagan falta. El desfile militar de ayer, la primera vez que se reunían Putin, Xi Jinping y Kim Jong Un, con 20 líderes de otros países aplaudiéndoles, buscaba mostrar que su poderío militar y su protagonismo en el nuevo orden mundial va para largo. Hasta que la muerte los separe.

¿Moraleja?

Los dictadores sueñan con la vida eterna, pero tarde o temprano alguien tendrá que tirar de la cisterna.