LA PRIMERA DE LA MAÑANA

Marta García Aller: "Los criptobros que se fiaron del presidente argentino han perdido su dinero en el casino"

Marta García Aller reflexiona sobre el último escándalo de Javier Milei, que promocionó una criptomoneda con la que muchos seguidores perdieron su dinero.

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Marta García Aller

Madrid |

No será que Javier Milei no habla clarito. Y el presidente de Argentina llegó al poder avisándolo. No se fíen de los políticos, son unos estafadores. Y a juzgar por el último escándalo, debe de ser que se ha propuesto demostrarlo personalmente, porque se le amontonan un centenar de denuncias penales y hasta el FBI lo investiga por estafa.

Los estafados son, además, sus mayores fans. Estaban esperando una palabra suya para seguir instrucciones, y las instrucciones que les dio el viernes fue que comprasen una criptomoneda que ha resultado ser un bluff. Hace unos días, Milei pidió a sus 3,8 millones de seguidores en X invertir en una nueva criptomoneda, Libra, una meme-coin se llama, que es el tipo de criptomoneda más volátil, valga la redundancia.

La moneda pasó de 0 a 4.500 millones de dólares gracias a su tuit, pero como los cuatro o cinco que concentraban la mayoría de los token, es decir, los que como Milei, sabían primero de la existencia de la criptomoneda, retiraron las ganancias rápidamente, se desplomó en minutos. El tuit de Milei era el anzuelo y no promocionó esa criptomoneda como un simple meme, sino como una manera de invertir en Argentina.

El presidente del país dijo que ese proyecto era para incentivar el crecimiento del país y la libertad, por supuesto. 40.000 compradores le creyeron. Luego Milei borró el tuit y todos sus seguidores que habían invertido en esa moneda perdieron su dinero. Los criptobros estafados llevan tres días llenando la red de videos indignados con el político que iba de gurú económico al economista que quería volar por los aires el Banco Central y se postulaba para el Nobel de Economía.

El que promueve criptomonedas como símbolo de libertad se enfrenta ahora a un centenar de demandas por estafa de sus correligionarios que creyeron en la trampa. Los impulsores de la criptomoneda eran asesores personales de Milei, pero Milei dice que no sabía nada. Si no entendía lo que hacía, es un estafador como gurú y, si lo entendía, el impulsor de una megaestafa.

¿Moraleja?

Los criptobros que se fiaron del presidente argentino han perdido su dinero en el casino.