Miguel Ondarreta ha conversado este lunes con Rubén Palla Marcos, guardia civil y vecino de Oulego (Ourense), un pueblo que ha quedado completamente rodeado por el campo quemado, aunque las casas pudieron salvarse gracias al trabajo conjunto de los vecinos. El agente explicó que el fuego "ya está más o menos controlado", pese a lo que ha asegurado "ha ardido casi todo el monte y continúa habiendo mucho humo". Aun así, aseguró que "casi lo tenemos extinguido".
Relató cómo vivieron las primeras horas del incendio: "Nosotros preveíamos que el fuego iba a venir con mucha fuerza, por lo que lo pasamos muy mal, con mucha tensión y nervios, el fuego avanzaba como 15 o 20 kilómetros al día. Las autoridades nos dijeron que íbamos a morir todos calcinados o ahogados por el humo. Sacamos a todos los mayores y nos quedamos la gente joven, la que sabe hacer estas cosas, y actuamos como pudimos. Nos dijeron que daban el fuego por perdido".
Las autoridades nos dijeron que íbamos a morir todos calcinados o ahogados por el humo
El momento más crítico se produjo en plena noche: "Sobre las diez u once solicitamos unas motobombas que estaban en el pueblo de abajo, pero no nos enviaron nada, decidieron dejarnos abandonados, no sé cuál es el motivo". Finalmente, al día siguiente llegaron dos camiones de bomberos. "El fuego se arrimó a las casas pero, por suerte, no pasó nada. Fue una guerra contra el fuego que ganamos".
Decidieron dejarnos abandonados, no sé cuál es el motivo
Como jefe de la Guardia Civil en la zona, Palla coordinó la evacuación de las personas mayores y de quienes tenían problemas respiratorios. "Para nosotros fue muy jodido quedarnos aquí para salvar el pueblo, pero me pongo en el lugar del resto de la gente que se tuvo que ir dejando toda su vida atrás, y es algo muy duro".
El guardia civil subrayó que alrededor del pueblo "está ya todo quemado" y criticó la "descoordinación palpable" entre los equipos de extinción. Por último, pidió que se empiece a trabajar en la construcción de perímetros de seguridad alrededor de los pueblos para prevenir tragedias similares en el futuro.
