Este viernes, Miguel Ondarreta ha conectado Más de uno con Jerusalén para entrevistar a Pascale Coissard, representante de Médicos Sin Fronteras para los Territorios Palestinos Ocupados, quien ha expuesto la dramática situación de la población palestina en la Franja de Gaza, donde millones de personas sufren la guerra y una hambruna cada vez más grave.
Coissard relató cómo desde su primera estancia en Gaza, en diciembre de 2023, hasta hoy, todo ha ido a peor: más hambre, más luto y una población que sobrevive gracias a la ayuda que las organizaciones no gubernamentales logran hacer llegar.
"Lo peor ahora para mis compañeros es el hambre. Hace meses que la gente come mal, sin proteínas ni otros nutrientes. Pero en las últimas semanas, directamente no comen. Tampoco mis compañeros, que muchas veces trabajan sin comer. No sabemos qué hacer", explicó. Según Coissard, cada día se registran unos 25 nuevos pacientes con desnutrición y un 25% de las madres embarazadas y lactantes también la padecen.
En las últimas semanas, directamente no comen
Hambruna y riesgo de ser asesinados en los centros de reparto
El responsable de Médicos Sin Fronteras denunció el riesgo mortal que supone la escasez de alimentos: la fundación norteamericana cuenta con cuatro centros de distribución para dos millones de personas, donde se han registrado heridos de bala y muertos en las colas para conseguir comida.
"La gente está siendo privada deliberadamente de comida y agua", denunció Coissard, quien explicó que apenas entra algún camión con suministros, totalmente insuficiente para cubrir la necesidad real. "Necesitamos que la comida fluya e inunde Gaza", reclamó. Durante dos días seguidos, su hospital en el norte de la región se quedó sin alimentos.
La gente está siendo privada deliberadamente de comida y agua
Llamamiento a la comunidad internacional
Frente a las denuncias del Gobierno de Israel que señalan que la hambruna es culpa de que Hamás retiene los recursos que se envían, Coissard advirtió que la ayuda no puede depender de nadie porque "no está entrando", y lo poco que hay se reparte a través de los centros norteamericanos: "No hemos visto que la comida acabe en manos de otros. Si dejaran que entrara en grandes cantidades, no habría presión sobre la población civil".
Finalmente, hizo un llamamiento a la comunidad internacional, recordando que la última novedad es el anuncio de Emmanuel Macron de que Francia reconocerá el Estado palestino en septiembre. "Los estados de la Unión Europea deben presionar para lograr un alto el fuego definitivo y para que entren todos los camiones de ayuda humanitaria", reclamó.
