La presidenta del Gobierno de las Islas Baleares, Marga Prohens, ha pasado por los micrófonos de Más de uno para explicar la decisión de su ejecutivo de no acoger a ningún menor inmigrante no acompañado de los casi 4.000 que siguen esperando en centros de Canarias y de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Según los criterios de capacidad y esfuerzo previo, a Baleares le corresponderían 49 menores. Sin embargo, el ejecutivo autonómico anunció ayer que no solo recurrirá el decreto del Gobierno central, sino que intentará que no se aplique. Desde Madrid, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, interpreta esta negativa como "una cuestión de racismo" y no tanto de falta de medios.
En el arranque de la entrevista, Miguel Ondarreta le preguntó por la búsqueda de los tres migrantes desaparecidos en el naufragio de una patera. Prohens respondió que se trata de "la demostración de la cara más dura y cruel de este drama" y añadió que desde ayer colaboran con la Guardia Civil porque "no cuenta con medios suficientes en las Islas Baleares". De momento, dijo, "no he recibido más información".
A continuación, la presidenta denunció la delicada situación migratoria en Baleares, que se ha intensificado en los últimos meses. "En estos momentos la vía argelina, que el Gobierno de España se niega a reconocer que exista, ha superado ya todas las llegadas del año anterior. En lo que llevamos de 2025, han llegado más de 4.000 personas, y solo en agosto, 1.500".
En lo que llevamos de 2025, han llegado más de 4.000 personas, y solo en agosto, 1.500
Según explicó, el Govern no tiene ninguna información del Ejecutivo central sobre las 1.500 personas adultas que han llegado, pese a que son competencia estatal. Recordó que las infraestructuras de Baleares "no están preparadas para la llegada de tantas personas" y que los centros de acogida "están en un 1.000% por encima de su capacidad". Una sobreocupación que se suma a otros dos problemas graves en el archipiélago: "el elevado precio de los alquileres y la dificultad para encontrar profesionales".
Prohens subrayó que el Govern ya había advertido que recurriría el decreto. Recordó además que el propio Ministerio de Infancia reconoce que el reparto supondría un exceso de 200 menores en la capacidad de acogida de Baleares. "Queremos que el Gobierno nos diga en qué centros van a ubicar a esos menores, porque en los dependientes del Consell ya no cabe nadie más", señaló.
Vaticina una llegada de migrantes "jamás vistas"
Criticó que el Ejecutivo central "impone este reparto sin preocuparse de las condiciones en las que podríamos acoger a los menores". Aseguró incluso que son los propios menores los que les transmiten que en los próximos días y semanas llegarán más migrantes, también menores, en cifras "jamás vistas".
Por ello, adelantó que el Govern pedirá al juez una suspensión cautelar del reparto de los 49 menores asignados, debido a la actual situación de sobreocupación y la previsión de nuevas llegadas. "Al Gobierno central le da igual la situación de los menores y de los centros", denunció. Además, lanzó un mensaje a la ministra Sira Rego: "Le invito a venir a Baleares para escuchar directamente a los profesionales y a las ONG que trabajan cada día con los migrantes".
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Al Gobierno central le da igual la situación de los menores y de los centros
Sobre la declaración de emergencia migratoria que ya poseen las Islas Canarias, Prohens matizó que "la situación no es comparable" y criticó las prácticas de reparto de menores, que en su opinión "no constituyen una política migratoria efectiva". Reivindicó, en cambio, la necesidad de atacar la figura de las mafias.
Finalmente, acusó al Gobierno de Argelia de haber facilitado la salida de migrantes hacia Baleares tras la ruptura del tratado de amistad con España. Según la presidenta, de mantenerse esta tendencia, las islas podrían recibir hasta 10.000 migrantes a finales de 2025.
