José Manuel García-Margallo, exministro de Asuntos Exteriores, ha pasado por los micrófonos de Más de Uno este lunes para abordar las claves de la reunión que mantendrán en la Casa Blanca el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Al líder ucraniano le acompañan varios dirigentes europeos, entre ellos el presidente francés, Emmanuel Macron; el primer ministro británico, Keir Starmer; el canciller alemán, Friedrich Merz; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
Esta misma mañana el propio Trump ha publicado un mensaje en redes sociales en el que ha señalado que Ucrania debe abandonar la idea de conservar la región del Dombás y también su intención de entrar en la OTAN.
Sobre la relación entre Putin y Trump, Margallo ha afirmado que "los dos coinciden en su cosmovisión de lo que debe ser el orden internacional". Hasta ahora, explicó, el sistema global estaba regido por un modelo liberal basado en normas y principios como el respeto a la integridad territorial. Sin embargo, según el exministro, estamos ante un orden nuevo que tenderá hacia la multipolaridad y en el que será complicado establecer reglas claras. En este contexto, ambos líderes comparten enfoque.
Trump y Putin coinciden en su cosmovisión del mundo
También ha subrayado que en su opinión "no va a haber un acuerdo de paz" entre Rusia y Ucrania, tampoco en un futuro, debido a las grandes condiciones que Putin exige a Zelenski, entre ellas la renuncia a territorios. Sí que ve posible, en cambio, un alto el fuego sin un acuerdo internacional que cierre unas fronteras determinadas. Para ilustrar la gravedad de la situación, comparó este escenario con la invasión de la Alemania nazi a Chevoslovaquia, que Europa permitió, pero que al final terminó desenvocando en la Segunda Guerra Mundial.
Margallo criticó duramente a la Unión Europea, que a su juicio lleva tiempo desempeñando un papel secundario en el terreno internacional: incapaz de garantizar la entrada de ayuda humanitaria en Gaza, ni de frenar los efectos de la guerra arancelaria con Estados Unidos tras firmar un acuerdo "denigrante". En su opinión, el bloque comunitario camina hacia un protagonismo internacional nulo, frente a lo que ha propuesto como única alternativa "convertimos en los Estados Unidos de Europa". Sobre España, lamentó que “ni está ni se le espera” en los debates sobre el futuro europeo, debido a su falta de compromiso.
El exministro también destacó el creciente papel de Marruecos, especialmente a raíz de los Acuerdos de Abraham, en los que reconoció al Estado de Israel. En ese marco, el puerto de Tánger está ganando relevancia en detrimento del de Algeciras. Para finalizar, propuso como solución un plan de rearme efectivo para España.
