Asturias ha sido el lugar escogido para el rodaje de la nueva entrega de la saga Los Juegos del Hambre. Concretamente, las ubicaciones escogidas han sido el Valle del Lago y los Lagos de Somiedo, así como el Concejo de Taberga. Esto ha servido para introducir la profesión de localizador en el cine y presentar a Jesús Moreno, que pese a estudiar ADE, se dedica profesionalmente a ello.
Moreno ha detallado que es una formación que cada vez se incluye más en las escuelas de cine y que para trabajar en ello, se debe ser una persona curiosa, ya que tiene que aunar conocimientos de fotografía, arquitectura o geografía. Esto se debe a que, junto al departamento de dirección artística, diseñan la propuesta visual de las películas, que, posteriormente, validará el director o directora.
Asimismo, el localizador ha detallado que Madrid, Barcelona o Canarias son algunos de los puntos con mayor demanda de rodajes, lo que complica mucho poder hacerlo en estos sitios. Además, de manera general, hay que añadirle las restricciones que pueden poner ayuntamientos o locales, que, pese a que conocen los beneficios que les puede acarrear, no siempre están dispuestos a correr con el coste social que puede tener a todo un equipo de producción allí, más si cabe si son sitios pequeños o si son espacios naturales protegidos.
Después, ha desarrollado cómo es la competencia de las mismas localizaciones para atraer los rodajes. Según ha explicado, una de las claves para arrastrarlos es el de las bonificaciones económicas.
Igualmente, el localizador ha reivindicado las peripecias que tienen que llegar a hacer los localizadores para poder cumplir con los estándares que les piden los directores de cine. De hecho, ha puesto de ejemplo sus trabajos en La Casa de Papel, Dolor y Gloria, o durante un rodaje en una casa okupada en Barcelona.
