Fernando Valladares, científico del CSIC, ha analizado en Más de uno las causas y consecuencias de la ola de incendios que arrasa España. Las ha descrito como un cóctel de factores, en el que la ola de calor de los últimos días ha resultado determinante para volver la situación incontrolable.
Según Valladares, las zonas afectadas presentan una combinación de combustible, vegetación seca, difícil accesibilidad y vientos secos que ascienden por las laderas. En otras ocasiones, esos territorios no se quemaron por completo y el peligro sigue presente. Esto demuestra, en su opinión, que no se hacen los deberes fuera de la temporada de verano. Una vez pasada la preocupación inmediata, la actividad parlamentaria regresa como si nada hubiera sucedido y no se aplican planes de previsión reales.
El científico subrayó que en invierno hay que trabajar en varios frentes: estabilizar la plantilla de bomberos forestales para garantizar su eficacia durante todo el año, impulsar campañas de información y exigir mayor transparencia política, "se necesita luz y taquígrafos". Criticó el cortoplacismo de los responsables públicos y recordó que "prácticas tradicionales como abrir el monte, en el que se quemaba de manera controlada una zona del campo, ya no tienen cabida en el clima actual" debido a que las condiciones climáticas han cambiado.
prácticas tradicionales como abrir el monte ya no tienen cabida en el clima actual
Respecto a la intencionalidad de los incendios, señaló que las quemas controladas no habrían provocado tragedias de esta magnitud si no existiera el cambio climático. "Sin el cambio climático no se puede explicar la extensión y la virulencia de estos incendios", afirmó. La ola de calor, que ha durado más de 12 días, acompañada de vientos secos y temperaturas nocturnas inusualmente altas, ha agravado la situación.
Sobre el Pacto de Estado para la emergencia climática propuesto por el presidente del Gobierno, Valladares lo considera imprescindible. Sin embargo, lamentó que "no nos da la gana aprobarlo". A su juicio, ante la escala del cambio climático es la única salida honrosa, pero la oposición del Partido Popular y de la política española en general resulta estéril y acelera el rumbo hacia grandes problemas. Recordó que hace un año se firmó un acuerdo por todos los partidos, excepto Vox, en este sentido, pero con una relevancia casi insignificante.
El científico alertó también del impacto del humo tóxico, que afecta principalmente a personas mayores, grupos de riesgo y deportistas. En cuanto a los suelos, destacó que el daño ocasionado por los incendios incrementa los efectos de fenómenos naturales como las lluvias torrenciales, lo que provoca más destrucción. Para avanzar en la recuperación de las zonas quemadas destacó la necesidad de colaborar con el medio natural y no elaborar un plan totalmente artificial, "No se trata de imponer proyectos a la naturaleza, sino de aliarse con ella para potenciar su recuperación", concluyó.
