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HISTORIA DE BEATRIZ RAMOS

La conmovedora historia de dos hermanos refugiados sordos de nacimiento, a los que una operación les ha devuelto la esperanza

Badriyeh supo que sus dos hijos no podían oír cuando el mayor tenía 4 años. Los médicos le habían dicho que un implante coclear les permitiría hacerlo pero los ingresos de su marido por trabajar eran para mantenerles, no para costear ninguna cirugía. La guerra en Siria complicó más su situación y tuvieron que huir a Líbano. Allí sobrevivían con cupones alimenticios mensuales y trabajos esporádicos del padre de familia.

Beatriz Ramos Puente | @Ramos_Puente |  Madrid |  Actualizado el 26/07/2018 a las 22:19 horas

Hasta que el año pasado la Agencia de la ONU para los Refugiados organizó una visita con la periodista libanesa, Rima Maktabi, al asentamiento donde vivía la familia. Allí grabó un vídeo comunicándose en lengua de signos con Mohamed e Issam que se convirtió en viral y cambió su suerte: la Media Luna Roja kuwaití se ofreció a pagar los más de 40.000 euros necesarios para cubrir la operación.

"Alguien de ACNUR se puso en contacto conmigo para decirme que operarían a mis niños", recuerda la madre de los pequeños. "No me lo podía creer. Estamos luchando por sobrevivir, ¿cómo podría imaginarme que ocurriría? Me puse a llorar". En agosto se llevó a cabo la cirugía, con éxito y dos meses después, los niños escucharon sonidos por primera vez. Mohamed prestó atención a la voz de su madre y repetía los números según se los iba diciendo.

"Están muy felices, les cuesta creer que puedan escuchar"... Badriyeh sonríe con gran satisfacción y admite que ella tampoco se termina de creer lo que ha pasado.

"Ya se han perdido demasiadas cosas. Lo más importante para ellos es hablar, leer y escribir". Otro éxito de su paso por el quirófano es que Mohamed e Issam han podido ir al colegio por primera vez, porque la Media Luna Roja corre con los gastos de matriculación, libros y transporte. Su madre llora de alegría otra vez: "Había perdido la esperanza de que les pudieran operar y de que fueran a la escuela", asegura, "Es como un sueño hecho realidad".