CON ALBERTO APARICI

Aparici en órbita: Historia de unas huellas que no deberían estar ahí

Alberto Aparici nos explica la historia de unas huellas que parecer ser demasiado antiguas para estar donde están. Pero para ello, viajamos hasta hace más de 100.000 años y concretamente a África.

ondacero.es

Madrid | 21.10.2021 13:20

Los primeros Homo sapiens, nacieron en África. Algunos salieron de ese continente hace más de 100.000 años, pero estos pioneros no encontraron fortuna y no sobrevivieron. Nosotros somos descendientes de un grupo pequeño que salió hace unos 70.000 años. Primero cruzó el Mar Rojo hasta las costas de Arabia. Luego viajaron primero hacia el este, hacia la India y Australia, y después hacia el norte, hacia Europa y China.

Los sapiens habían llegado así a cuatro continentes (África, Asia, Oceanía y Europa), pero faltaba América. Y llegaron allí gracias a un puente natural, hecho en la glaciación: el puente de Beringia. Hubo un tiempo en que el mar que separa Alaska de Siberia no existía. El nordeste de Asia y el noroeste de América formaban una sola masa de tierra: Beringia. En aquel momento, el periodo glacial estaba en su máximo, por lo que había grandes masas de hielo. Con eso, el nivel del mar bajó, y zonas que ahora mismo están inundadas quedaron al descubierto.

No es que aquellos hombres cruzasen hacia América, sino que vivían en esa zona y, poco a poco se iban moviendo hacia el este; hacia América. Hasta hace un mes, se pensaba que al sur de la actual Alaska había un desierto de hielo impenetrable donde nadie podía vivir. Sin embargo se ha publicado en la revista Science el descubrimiento de unas huellas humanas en Nuevo México, muy al sur de Alaska, justo de esta época. Las huellas se dejaron en la playa de un lago en la zona de Nuevo México dejadas a lo largo de 2.000 años por grupos de humanos distintos. Además, la mayor parte de huellas son de humanos muy jóvenes, adolescentes o niños.