El consejero de Hacienda de Castilla-La Mancha, Juan Alfonso Ruiz Molina, expresó en La Brújula, con Rafa Latorre, su profunda decepción con la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera celebrada esta semana. A su juicio, el Gobierno central está actuando "bajo el chantaje" de sus apoyos parlamentarios y ha presentado un modelo de financiación autonómica "negociado no con una comunidad autónoma, sino con un partido independentista", en referencia a Esquerra Republicana.
Ruiz Molina subrayó que la financiación autonómica "debe surgir de la multilateralidad", con participación de todas las autonomías. "Se nos ha ofrecido un modelo sin información suficiente, con un simple PowerPoint", lamentó, criticando que los gobiernos regionales carecen de los datos técnicos necesarios para analizar la propuesta.
"Esto es un chantaje: o lo aceptáis o volvéis a la infrafinanciación"
El consejero explicó que el Gobierno plantea una subida global de 21.000 millones de euros, de los cuales algo más de 1.200 corresponderían a Castilla-La Mancha. Sin embargo, señaló que ese incremento se presenta condicionado: "Nos dicen que o estamos de acuerdo con este modelo o volvemos al sistema anterior, a la infrafinanciación. Yo eso lo llamo chantaje".
Ruiz Molina consideró inaceptable que un asunto tan importante como la financiación que sostiene los servicios públicos fundamentales se plantee "sin diálogo real" y "con ultimátums políticos".
La "ordinalidad" como línea roja
Durante la entrevista, el consejero también cuestionó el principio de "ordinalidad" que el Ejecutivo asegura incorporar al nuevo modelo. "Hay una ordinalidad para Cataluña que no se aplica al resto", afirmó. Según explicó, ese criterio significa que las comunidades con mayor capacidad económica recibirían más fondos y, por tanto, podrían prestar mejores servicios.
"Eso no se puede defender desde un partido de izquierdas. Para Castilla-La Mancha es una línea roja porque va contra el principio de igualdad", declaró, advirtiendo del riesgo de que la financiación refuerce desigualdades territoriales.
"Este modelo ha nacido muerto"
Ruiz Molina fue tajante al pronosticar que la propuesta no prosperará en el Parlamento. "Este modelo ha nacido muerto", afirmó. A su juicio, el Gobierno "ya sabía que no iba a salir adelante" porque ni siquiera cuenta con el apoyo de otros grupos autonómicos o nacionalistas. "No tiene sentido presentar una propuesta así, menos aún en periodo electoral", añadió.
También rechazó la posibilidad de acudir al Tribunal Constitucional, al entender que "no será necesario, porque el modelo no superará el trámite parlamentario".
Crítica al enfoque del PSOE nacional
El consejero no ocultó su incomodidad con la estrategia del Ejecutivo central, del que forma parte el propio Partido Socialista. Ruiz Molina consideró que el planteamiento del modelo "va contra los principios del PSOE, que debe defender la igualdad y no un reparto territorial sesgado".
En su intervención, advirtió del peligro de transmitir a la sociedad la idea de que "quien paga más IRPF tiene más derechos", lo que, dijo, "rompe el concepto de igualdad de acceso a los servicios públicos fundamentales".
