Rafa Latorre recibe en La Brújula a Rubén Amón, donde el periodista y escritor se formó, para hablar de 'Morante, punto y aparte', su obra sobre el torero sevillano que ha marcado la temporada 2025 con actuaciones insuperables. Amón, que ha seguido a Morante durante años junto a su hijo, arranca la charla bromeando sobre la actualidad política y el ingreso en prisión de José Luis Ábalos, un "gran taurino" cuyo padre fue banderillero.
"Fue banderillero en Oviedo y a él se le vio en los toros y se significó en la causa de la tauromaquia. Después dejó de significarse y se significó en otras actividades que bien conocían", ironiza Amón, recordando también a Carmen Calvo como otra aficionada destacada en el Gobierno anterior.
Morante, "el mejor torero de todos los tiempos" sin necesidad de encuestas
Amón defiende con rotundidad la superioridad de Morante, consultando incluso a toreros veteranos que han visto a Antonio Ordóñez. "La cuestión era legítima hace tres años y este año ha sido incontestable. Ninguno tiene dudas. No han visto uno igual", asegura el autor, que lleva aficionado desde los 80 y destaca cómo Morante preserva la memoria taurina pese a su electroshock, que borró su pasado personal. Latorre evoca el capítulo "De la oscuridad a la luz", donde Morante confiesa en ABC: "He pensado en la muerte como alivio".
Para Amón, este sufrimiento alimenta su arte dionisíaco: "Esa persona está sufriendo muchísimo y nosotros estamos disfrutando muchísimo".
Trauma, creatividad y el "flow" que agota al público
El entrevistado describe las actuaciones de Morante como catarsis extrema, donde el torero se abstrae en un "flow" psiquiátrico que deja exhaustos a los espectadores. "Después de su gran actuación en Madrid, yo sugería que se anunciara por megafonía: 'Queda suspendida la Feria de San Isidro. Respiremos un poco'", relata Amón, subrayando la cornada de Pontevedra como clímax de un año de riesgos inéditos.
Insiste en que Morante no compite: "Pisa el terreno más peligroso que nadie [...] Ese híbrido perfecto del toreo más poderoso, más valiente y más estético deja a Morante fuera de órbita".
Fenómeno juvenil y contracultural frente al "acoso ideológico"
Amón celebra cómo Morante atrae a chavales en un contexto hostil, sin redes sociales ni apoderado profesional, solo con "la verdad" en la arena. "No tiene estrategia mediática [...] Representa la verdad. Entre tantas imposturas, no hace una sola concesión populista", explica, contrastándolo con José Tomás, más exclusivo e "izquierda republicano".
Toca la politización de las plazas, con gritos de "Piensa que es Pedro Sánchez" como exorcismo, y critica a Ernest Urtasun: "A los toros les conviene un ministro como Urtasun", porque su rechazo ha hecho de la tauromaquia un fenómeno radical.
Retirada sorpresa y futuro del morantismo
El libro, iniciado tras Pontevedra, culmina con la retirada de Morante en Las Ventas, cortándose la coleta como Ratzinger. "Era insostenible [...] Precipita en una tarde de locura con los chavales llorando", cuenta Amón, que ve en su viralidad no convencional la clave de su éxito: "Ir a contra Morante ha sido una de sus mejores recursos".
Latorre cierra recordando a José Luis de Vilallonga: "Era una de esas mujeres a las que no te han presentado y ya estás echando de menos".

