Claro, es que cuando cayó José Luis Ábalos, Pedro Sánchez concedió todo el poder orgánico a Santos Cerdán. Un hombre del que se decía que era un hombre austero y de una honestidad intachable. Desde Zapatero hasta el último chupatintas de Ferraz, no ha habido un solo cargo del partido que no hubiera defendido la honorabilidad de Super Santos Cerdán.
Ni uno. Y hoy un informe de la UCO lo describe como un hombre tan corrupto que a su lado Ábalos parecería Don Limpio. Así que si confirman los hechos descritos, la Secretaría de Organización sólo ha ido de mal en peor.
El juez ya dispone de 227 páginas en las que se describe una tupida trama corrupta que había fijado un 2% de mordida por cada adjudicación irregular. Esta corrupción sistematizada tiene tres vértices. La administración, donde se requería la presencia del PSOE, la compañía Servinabar y la empresa Acciona.
¿Se acuerdan ustedes de aquel documento de la empresa Servinabar que atestiguaba que Santos Cerdán se había hecho con un 45 % de la compañía? Como ha ocurrido con otras informaciones que luego se demostraron veraces, esta fue ridiculizada, y sin embargo la Guardia Civil lo ve cierto.
Un contrato recién hallado por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil afianza la tesis, a ojos de los investigadores, de que el ex número 3 del PSOE, Santos Cerdán, es el propietario del 45% de Servinabar, la empresa llave que conseguía contratos para la presunta trama en Navarra, y a través de la que se vehiculaban mordidas del 'Caso Koldo’.
Es más, el exdirigente socialista usó para gastos particulares una tarjeta de crédito de la empresa Servinabar; esta pagó el alquiler para él de dos casas en Madrid una vez que este fue nombrado secretario de Coordinación Territorial del PSOE; y tuvo a sueldo a su esposa, su hermana y su cuñado.
Las nuevas informaciones del caso Cerdán
Desde que se conociera la existencia de este cupo vasco y desde que alcanzara la fama esta compañía Servinabar una pregunta retórica se viene repitiendo ante determinadas imágenes de aquella época. Si Santos Cerdán siempre fue un hombre de partido, un apparatchik, si nunca ostentó cargo alguno en la administración local, autonómica o nacional… ¿Qué hacía sentado en mesas de negociación parala adjudicación de obra pública?
Más que extraño resultaba sospechoso, pero esperen, porque aún no habíamos conocido su actividad trasnacional. Describe la UCO la influencia que ejerció personalmente el dirigente socialista, actualmente en prisión, con el Gobierno de Marruecos para conseguir un contrato de obra en ese país y repartirse después las ganancias.
En enero de 2019, cuando Cerdán solo era el secretario de Coordinación del PSOE, se sumó a un viaje oficial del ministro José Luis Ábalos para asegurar que Acciona lograse la reforma del puerto de Kenitra. En caso de lograrlo, la trama se aseguraría una mordida del 2% de la operación.
Los investigadores explican que el 75% de los beneficios de la empresa Servinabar —propiedad de Joseba Antxon Alonso y vinculada a Cerdán— provenían de Acciona y que esta mercantil pagaba un porcentaje a la empresa navarra por cada obra que obtenían de forma irregular.
El instructor del caso, Leopoldo Puente, imputa al ex director de Acciona Construcción Justo Vicente Pelegrini, a uno de los directivos de la compañía, Manuel José García Alconchel, director de Zona Sur y África de Acciona Construcción, así como al responsable de la Zona Norte de Acciona, Tomás Olarte Sanz.
Esta sería la galería de personajes que compondría el llamado cupo vasco, aquel sistema de cobro de mordidas por adjudicaciones que denunció en su día Víctor de Aldama y que fue recibido con hilaridad.
Porque con demasiada frecuencia, la denuncia se ha topado no con una refutación sino con un sarcasmo. Se ha pretendido ridiculizar el trabajo de los profesionales, se ha insultado a los jueces, se ha cuestionado la imparcialidad de la UCO, se ha caricaturizado a periodistas y al final… resulta que la verdad es mucho peor, mucho grave y pestilente que lo que había tachado de insidia.
Hoy le han preguntado a Pedro Sánchez por su hombre de confianza, aquel que hoy duerme en una celda de Soto del Real y por este informe que habla de una corrupción originaria, anterior incluso al que él llegase al poder y cuya confirmación supondría la certificación de que el poder no corrompió a los del Peugeout sino que los del Peugeout llegaron al poder para corromperlo.
Pedro Sánchez comparecía junto a Volodimir Zelensky en la Moncloa y tenía que ocuparse de Santos Cerdán y del caso de Leire Díez.

