Es verdad que hagas lo que hagas siempre te recordarán por una anécdota. Así también ocurre con los Princesa de Asturias. Cada edición ha dejado una imagen, sobre todo una imagen para el recuerdo. Quizás la de este año sea el bailecito al son de las gaitas de Serena Williams, o quién sabe si las jeremiadas de Byung Chul Han ante los alumnos estupefactos.
A Byung Chul Han se le ha criticado una cierta flacidez intelectual, como si fuera el filósofo de la golosina, dulzón e intrascendente. Francamente, hay más hondura en la mirada de Gurb, el inolvidable extraterrestre surgido de la imaginación de Eduardo Mendoza, que en toda la obra del coreano de las no cosas.
También ha recogido su premio el político que más citan y al que menos caso hacen de la historia reciente, que es Mario Draghi. ¿Quién no ha citado ya como obra referencial el informe Draghi? Sin embargo, luego nadie pone en práctica sus recomendaciones.
Les decíamos ayer que nada tan grave como la acusación que se ha hecho en sede parlamentaria de manipulación de las mamografías de las pacientes en Andalucía. La Fiscalía ya se ha hecho cargo.
La Fiscalía de Sevilla investiga la supuesta desaparición y modificación de los historiales médicos y pruebas diagnósticas de mujeres afectadas por el fallo en los cribados de cáncer en el sistema informático de gestión e información del Servicio Andaluz de Salud (SAS), en la aplicación ClicSalud+ y el portal Diraya. Esta actuación se suma a la que ya abrió para esclarecer los retrasos en el diagnóstico de los cribados de cáncer de mama.
Son unas acusaciones de extraordinaria gravedad y por eso quizás la mejor noticia sea que se judicialice, porque la mera incertidumbre respecto de esto es intolerable.
Hoy se ha vivido uno de los Consejos Interterritoriales de Salud, porque los consejeros de las comunidades del Partido Popular han decidido plantarse y abandonar la reunión ante el intento de la ministra Mónica García de utilizar políticamente la cita.
Lo que dicen las comunidades es que la ministra no pretende solucionar ningún problema ni aclarar ningún error sistémico o de gestión sino que pretende convertir la crisis de los cribados en una campaña política nacional. Mónica García asegura que no le ha sorprendido el plante porque ya venía advertida de que se produciría por parte de algunos periodistas.
Entre otras cosas le afea a los consejeros que hayan ido a la cena y se hayan plantado a la hora del trabajo, a lo que le han contestado varios consejeros.

