Todo empezó ayer por la noche, no sé si lo apreciaron. De repente empezaron a aparecer en los diarios fotografías antiguas de un tipo de físico rotundo y un sonriente y atractivo político. En El Independiente, en La Razón, en El Mundo, en El Español… cada uno publica una fotografía distinta de la extraña pareja y en todas ellas aparecen en actitud cómplice, como dos amigos, dos cuates.
Como el tipo grandote en unas aparece con pelo y en otras alopécico se aprecia mejor el arco temporal del álbum.
La verdad es que en una comparecencia de 5 horas como la de Sánchez en el Senado es inevitable que se produzcan efectos inesperados. Hoy decían casi todos los tertulianos al unísono, "las comisiones de investigación no sirven para nada". Bueno, bueno, es verdad que parece una hoguera de fuegos fatuos, pero esta comisión tan estridente; la comisión de los infinitos "no me consta" de Pedro Sánchez al menos ha servido para incomodar a Koldo García. Suponemos que por esto…
Koldo gasta mal carácter. Y sobre todo no le gusta que le dejen solo cuando vienen los problemas. ¿Por qué creen que grababa durante todo el tiempo? Porque sabía que cuando empezaran los problemas todos iban a decir que apenas lo conocían.
Cuando Koldo escuchó a Sánchez decir que no lo conocía se puso a repartir estampitas. Una por medio. En diferentes escenarios y de años distintos, como demuestra su diferente frondosidad capilar. Así que Koldo ha decidido que no va a permitir que Sánchez no haga olvidar que un día lo consideró un militante ejemplar, que de él escribió: "este guerrillero de grandes dimensiones físicas, y corazón comprometido, es un referente político en la lucha contra los efectos de la crisis y las políticas de la derecha", que le encargó la custodia de los avales en las primarias, le reservó un asiento en el Peugeot y un papel muy entrañable en sus memorias del Manual de resistencia.
A veces las comisiones tienen efectos inesperados. Aunque ya les decíamos ayer que la comisión del Senado puede montar mucho estruendo, pero que al final es la investigación judicial, menos estridente, más paciente, la que compromete a Pedro Sánchez, a su Gobierno y a su partido.
Y hoy se ha demostrado que así es, porque no ha tardado ni un día el juez en empañarle las gafas al compareciente.
Ante indicios tan poderosos, como el lenguaje del hampa que utilizaban en sus comunicaciones los investigados, las chistorras, los soles, las lechugas, que Ábalos no tuviera que sacar ni un euro del cajero en seis años o que el PSOE sacara del banco más de un millón para meterlo en el cajón, luego en sobres y luego dárselo a Koldo para que lo repartiera a los cargos en concepto de liquidación de gastos. Ante indicios tan poderosos, el juez Leopoldo Puente ha dado un paso decisivo hacia la investigación de la financiación del PSOE.
El magistrado del Supremo insta a la AN a abrir una investigación sobre los sobres del PSOE a Ábalos y Koldo. no se lo está enviando cualquier juez, es un juez del Supremo, de modo que resultaría cuando menos extraño que un juez de la AN, órgano inferior al Supremo, no percibiera los indicios que percibe el de la instancia superior.
Y esos indicios son poderosos. Porque además nadie le ha conseguido explicar algo que le saque de su estupor. A Sánchez nada le consta, Ábalos y Koldos renunciaron a explicarse en sede judicial y el exgerente del PSOE y la administrativa no curaron la estupefacción del juez ante el anómalo sistema de pagos en metálico que regía en Ferraz.
La ministra de Hacienda, Vicepresidenta del gobienro y vicesecretaria general del PSOE María Jesús Montero, dice que están tranquilísimos pero mientras lo dice a ella se le nota de todo menos tranquila.
En cuanto al PP, hoy atribuye toda la sucesión de no lo sé, no recuerdo, no me consta a una estrategia de defensa de Pedro Sánchez frente a la gravedad de lo que viene, que es gordo. Lo decía Esther Muñoz
Albares haba del arrepentimiento colonial
Así que ya saben: cuando llegue el próximo 12 de octubre, abracen la moda del arrepentimiento colonial. Pídanle perdón a un guacamayo, lloren frente a una réplica del galeón San Juan Bautista y griten al cielo: "¡Somos culpables!".
Otra de las noticias del día, es la postración de José Manuel Albares. Este pasará por ser el ministro de exteriores con más querencia por el ridículo que habrá tenido España y hoy ha decido hacer uno de esos gestos de soberana estupidez histórico, como es pedir perdón por hechos remotos.
Es que hoy como es Halloween, Albares se ha disfrazado de penitente. O de Urtasun. Y ha decidido pedir perdón por algo sobre lo que no tiene ninguna responsabilidad.
No hay cola en las cancillerías latinoamericanas para devolver universidades, catedrales o el idioma en el que escriben sus constituciones. Al contrario: cada año miles de latinoamericanos vienen a España buscando aquello que los conquistadores, dicen, arrebataron.
Digo yo que en México se permitirá la discrepancia precolombina. Quiero decir, que igual no están tan enfadados por la Conquistas los tlaxcaltecas, totonacas o huejotzingas que había sido sojuzgados y masacrados por los aztecas.
Digo yo que después de recibir el perdón de Albares, Claudia Sheinbaum le pedirá perdón a los totonacas por las barbaridades de aztecas. Menuda chorrada francamente. Pero como ninguna chorrada queda impune, Claudia Sheinbaum le ha dado a Albares su merecido, que es un poquito de condescendia y un poquito de perdonarle la vida cuando le ha puesto nota y le ha dicho, muy bien Albares, progresas adecuadamente
El siguiente hito será hacer algún sacrificio humano en la plaza de oriente y celebrar un rito sincrético en la catedral de la Almudena, qué digo sincrético… directamente ofrecemos al sol un corazón extraido con un cuchillo de obsidiana.
Y cuando terminen de fustigarse por la Conquista, se van a Roma, al Palazzo Chigui y le dicen a Meloni que empiece mañana mismo a perdón por las conquistas de los romanos que si empieza mañana no termina ni en 2057.
Es que, qué bochorno. Albares pidiéndole perdón a una señora llamada Claudia Sheinbaum. Sheinbaum. Sheinbaum. que es la presidenta de Méxica. No a un señor llamado Cuauhtemoc sino a Claudia Sheinbaum. De apellido tan asquenazí, tan alejado de las raíces indígenas como el de Albares.
Bueno, es que igual no se ha dado cuenta de que ya ha pasado más tiempo desde que se proclamaron las repúblicas criollas que el que pasó desde la Conquista hasta la Independencia. O sea, todo el mundo a pedir perdón.

