LA BRÚJULA

"Nadie había cambiado el idioma de la vida en 3.500 millones de años": la revolución genética que explica Alberto Aparici en La Brújula

El programa de Rafa Latorre ha recibido esta noche a Alberto Aparici con un reto apasionante: explicar cómo la vida, desde sus orígenes más remotos, ha utilizado un único "diccionario" genético... hasta hoy

ondacero.es

Madrid |

Alberto Aparici, en plena forma tras vacunarse esa misma mañana, ha fascinado a los oyentes con la historia de la escritura sumeria y el código del ADN, hasta desembocar en el hallazgo científico del año: la primera vez que se ha logrado modificar el código genético universal de una bacteria en laboratorio.

Contexto: del poema más antiguo al idioma de la vida

Aparici comenzó su sección haciendo un viaje literario y científico al pasado. Leyó versos de la primera autora conocida de la historia, Enheduanna, sacerdotisa de Sumeria, y destacó el valor de los textos antiguos y de los "diccionarios" que permiten descifrarlos. A partir de aquí, dio un salto conceptual al "texto" más antiguo: el ADN, una cadena escrita con solo cuatro letras (A, C, T, G) que funciona como el auténtico manual de instrucciones de la vida.

La metáfora del ADN como diccionario universal

El divulgador comparó la lectura de genes con traducir antiguos idiomas y explicó que el ADN funciona como un texto universal que comparten todos los seres vivos, desde bacterias hasta dinosaurios y humanos. "Todos los seres vivos tenemos el mismo diccionario. Ese código ha estado inalterado durante 3.500 millones de años", subrayó Aparici.

La lógica del ADN, resumida por Aparici, es sencilla pero poderosa: cada tres letras (tripletes) representan un aminoácido. Gracias a la redundancia del código genético (64 "palabras" posibles para solo 20 aminoácidos necesarios), algunos tripletes no aportan información nueva, pero ese "vocabulario" ha permanecido fijo desde el origen de la vida.

El gran hito: cambiar el diccionario de la vida

El reportaje culminó con la explicación del logro publicado en la revista Science: por primera vez, científicos han modificado el ADN de una bacteria para eliminar siete tripletes de su código genético, convirtiendo a estos microorganismos en los primeros seres vivos capaces de "hablar" un idioma genético diferente al que ha regido el planeta entero desde el inicio de la vida.

Este avance abre la puerta a desarrollar proteínas artificiales completamente nuevas, fabricar medicamentos exclusivos o incluso proteger bacterias frente a virus mediante códigos genéticos "privados". Pero, sobre todo, marca un hito histórico: "estas bacterias son ahora las primeras criaturas que hablan un idioma genético distinto", celebró Aparici.

Poética y ciencia se dan la mano

El científico cerró su intervención reivindicando la belleza de la biología y la universalidad del lenguaje genético, recordando cómo la humanidad ha logrado descifrar los textos de la antigüedad y, ahora, reescribir el lenguaje mismo de la vida. "A veces viajamos al infinito del espacio, pero hoy hemos descendido a lo más pequeño y al origen de la vida, que es un lenguaje en sí mismo", concluyó el presentador.