LA BRÚJULA

El monólogo de las ocho: "La pacificación de Cataluña es la excusa para cualquier cesión al independentismo"

Rafa Latorre reflexiona en 'La Brújula' sobre el encuentro entre Salvador Illa y Carles Puigdemont en Bruselas y sobre la condonación de la deuda de las regiones españoles por parte del Gobierno

Rafa Latorre

Madrid |

Salvador Illa partió desde Barcelona como presidente de la Generalitat y llegó a Bruselas como delegado del Gobierno en Cataluña o peor, como mero sustituto de Santos Cerdán como negociador del PSOE, ahora que Cerdán está de baja forzosa en prisión preventiva.

Si Carles Puigdemont no ha pisado la cárcel es porque huyó antes de ser detenido. Hoy Salvador Illa ha acudido a su encuentro para completar su rehabilitación política. Y lo ha hecho, no como presidente de la Generalitat sino como emisario de Pedro Sánchez.

Igual que antaño viajaba Santos Cerdán para negociar una investidura, Salvador Illa habrá explorado la posibilidad de comprar una prórroga en el poder mediante el apoyo a los Presupuestos Generales del Estado. De hecho la reunión se decidió en la Mareta este verano después de recibir instrucciones de Pedro Sánchez. Por eso, hoy Puigdemont estaría cargado de razones para tachar, como tachó en su día, a Salvador Illa de delegado del Gobierno en Cataluña.

Illa se ha encontrado durante una hora con Puigdemont. Lo ha hecho en Bruselas, en la delegación del Ejecutivo catalán en la capital europea. Ha hablado con Puigdemont pero luego no ha querido hablar con los periodistas, no sé a qué viene el rubor por qué le avergüenza.

Si ha invocado todo tipo de causas nobles para acudir a Bruselas. La pacificación de Cataluña, por ejemplo que es la excusa para cualquier cesión al independentismo. Todo vale para la pacificación de Cataluña. Veremos a ver cuándo termina este proceso de paz, porque la verdad es que está saliendo carísimo.

La condena por malversación de Puigdemont

Es un buen día para recordar que la cúpula del gobierno de Carles Puigdemont fue condenada también por malversación de fondos públicos. Esto es por destinar el dinero de todos lo catalanes a la construcción de una república quimérica, a la creación de unas estructuras de Estados y a un intento de secesión tan delictivo como caro.

Hoy esa gestión malversadora y derroche ha encontrado su premio. En este caso es el precio pagado por el apoyo de Esquerra Republicana, la disolución de las responsabilidades por la nefasta gestión económica de los años del procés, que sufragarán todos los españoles. Es decir, aquellos a los que ese procés extranjerizaba.

Hoy el Consejo de Ministros ha aprobado el anteproyecto anteproyecto de ley de la quita parcial de la deuda a las Comunidades Autónomas de régimen común que lo soliciten. Y aquí es donde está la primera manipulación, porque no hay tal quita sino una mutualización de la deuda. La deuda hay que pagarla, no se evapora, lo que se evaporan son las responsabilidades de los que gestionaron mal el dinero.

Pero la mutualización se ha hecho al resto de las comunidades para ver si eso consigue atraer a algún barón popular, que se desmarque del interés general para aprovecharse de la situación.

Montero señala el cinismo de las CCAA del PP

Hombre, claro, esto que dice María Jesús Montero es de un cinismo macizo, porque el PP gobierna en trece comunidades. Pero por ejemplo Madrid se financia enteramente en los mercados. No ha necesitado acudir al fondo de liquidez autonómica ni tampoco se ha gastado el dinero en contruirse una república independientes. Quizás por eso pueda bajar los impuestos. Pero el premio es para los que gestionan mal y el castigo para los hacen un uso perfectamente legítimo de su autonomía fiscal.

Otra farsa, como Andalucía es la comunidad más poblada, la cuantía total de la mutualización de su deuda sería muy elevado, pero si hacemos el calculo por habitante, el beneficio obtenido por Cataluña es absolutamente incomparable. El ejemplo de Asturias, si solicita la mutualización, el Estado asumirá 1368 euros por asturiano y 2284 por catalán.

Aunque la ministra de Hacienda lo plantea como un desafío, a ver qué presidente autonómico se atreve a no beneficiarse de esto, el Partido Popular se opone a este apaño y le ha puesto voz a su postura el presidente andaluz Juanma Moreno.

No es verdad. Esto no puede ser normal. O no puede ser asumido como normal por más que los portavoces del Ejecutivo se obstinen en normalizarlo.

De dónde sale el dato. ¿Lo ha sondeado ya Tezanos? A menos que hayan cocinado una encuesta exprés que diga que los españoles creen que todos los jueces que se atreven a investigar el entorno familiar del presidente del gobierno son un prevaricadores…. lo que dicen los españoles es que tiene más en más alta consideración a los jueces que a los políticos y que si desconfían de la Justicia es por la intromisión de la política y no al revés. No creen que los jueces hagan política sino que los políticos quieren controlar a los jueces.

Pero si fuera al contrario daría igual. Un presidente del gobierno no puede dictar sentencias desde la televisión pública como si fuera su tribunal particular. Ninguno había llegado tan lejos como esta vez ha llegado Pedro Sánchez. Ninguno.

Sánchez y sus palabras contra la justicia

Y la verdad es que ya se demora el comunicado del CGPJ, a la manera en que ha reaccionado cuando alguno de los ministros se ha atrevido a decir algo semejante. Porque esta vez es un presidente del gobierno. Nada menos. ¿A la manera de Trump? Bueno, eso cree la oposición y cree bien, porque cuando Donald Trump acusa a los jueces de interponerse en los planes presidenciales o de boicotearle todo el mundo entiende la gravedad de una acusación semejante.

Rafa Latorre monólogo