LA BRÚJULA

El monólogo de las ocho: "Cómo puede presentar la memoria de la fiscalía quien protagoniza lo más memorable"

Rafa Latore reflexiona en 'La Brújula' sobre las nuevas incidencias en el sistema ferroviario español y la polémica memoria de la Fiscalía que presentará mañana Álvaro García Ortiz en medio de un juicio que sentará al Fiscal General en el banquillo próximamente.

Rafa Latorre

Madrid |

Los más optimistas creerían que el lamentable estado del tráfico ferroviario en España es una cuestión episódico. Pasajera. No, no… Ya les ha dicho el ministro de Transporte que van a tener que armarse de paciencia.

Así que ya sea porque los trenes son demasiado nuevos o demasiado viejos la nueva normalidad es la incertidumbre. Tomar un tren sin la certeza de cuándo llegará a su destino. Esa será la rutina de esta curiosísima edad dorada del ferrocarril en en España.

Sin embargo el caos de hoy no ha tenido que ver con las máquinas que transportan a los viajeros, sino con los sistemas que regulan el tráfico. Una nueva caída del sistema informático de ADIF ha provocado retrasos y paradas en los trenes que con salida y destino en Madrid.

Ha sido otro día de ansiedad de los pasajeros, que hoy encima reciben la noticia de que esta será la rutina en los próximos dos años. Sin duda una ambiciosa gestión, la de Puente.

Prosigue el conflicto con la Fiscalía y Álvaro García Ortiz

La Fiscalía es el órgano encargado de investigar las conductas delictivas, recopilar pruebas para acreditar la comisión de un delito y la participación punible, y ejercer la acción penal para llevar a los responsables ante la justicia.

Mañana el Fiscal General del Estado presenta la Memoria anual de la Fiscalía y lo cierto es que lo más memorable de todo el curso es el caso del Fiscal General del Estado. Un hombre que pidió que le enviaran a una correo de gmail datos confidenciales de un contribuyente y que presuntamente los utilizó en una operación política para perjudicar a su novia, que es la presidenta de la comunidad de Madrid.

Lo primero es un hecho. Pidió que le enviaran información que tenía la obligación de custodiar a una cuenta de correo privada. Lo segundo es aún una presunción. Se dirimirá en un juicio, donde se estudiará, entre otras pruebas, la destrucción del material que pudiera resultar probatorio. Todas las comunicaciones del fiscal de las horas críticas de la investigación.

Ese Fiscal es el jefe de la persona que representará a la acusación pública. Es decir, que cuando se siente en el banquillo, el fiscal que participe en el proceso seguirá siendo su subordinado. ¿No me digan que todo esto no es memorable?

La memoria de la Fiscalía debería ser este año puramente autobiográfica, la autobiografía de Álvaro García Ortiz. "Señoras, señoras, autoridades, les voy a contar como hundí la institución hasta el grado cero del descrédito".

¿Cómo puede presentar la memoria de la fiscalía quien protagoniza lo más memorable? ¿Cómo puede el Fiscal General del Estado dirigirse a los magistrados que próximamente han de juzgarle? ¿Cómo puede sentarse en el banquillo en un proceso en el que la acusación pública la ejercerá uno de sus subordinados? Son preguntas que dan la medida de la aberración.

Hay quien no se resigna a que todo esto pase por normal.

Como los jueces y los fiscales no desean que esta sea la nueva normalidad de la Justicia en España, estudian alguna forma de protesta para hacer visible su descontento. Por de pronto, confían en que el discurso de la presidenta del CGPJ dé cumplida respuesta a los inaceptables ataques de Pedro Sánchez a los jueces en la televisión pública.

Diez vocales del órgano de gobierno de los jueces han remitido este jueves una carta a la presidenta del Tribunal Supremo, Isabel Perelló, donde le solicitan que "traslade" al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, la "inconveniencia de intervenir" en el acto de apertura del Año Judicial y que se impida al ministro de Justicia, Félix Bolaños, sentarse en un lugar preeminente.

En realidad ya se conformarían con que el discurso de Isabel Perelló, presidenta del Consejo y por tanto también del Supremo fuera lo suficientemente contundente como para que los jueces que se han atrevido a investigar al entorno familiar del presidente del Gobierno se sientan respaldados.

Por el momento Perelló se ha mostrado a la altura de la dignidad de su cargo. Ella misma ha sido objeto de presiones directas por parte de Pedro Sánchez, que desde la televisión pública, su televisión, conminó al Consejo que ella preside a actuar contra los jueces que investigan a su familia.

Este es el ambiente de un acto de apertura del año judicial que solía ser tediosa, aburrida y previsible… como tediosa, aburrida y previsible es la vida institucional en las democracias que aún funciona.

El trumpismo y otras derivaciones populistas como el sanchismo, son la mar de divertidas, claro. Convierten las instituciones en un parque de bolas.

Quien no asistirá es Alberto Núñez Feijóo y hoy lo ha confirmado sin excusas. Ha dicho que no va, no porque tengo otro acto más importante al que acudir, si no porque no quiere contribuir a dar una imagen de normalidad cuando la situación es anormal. En esto se cumple esa máxima política que dice que si un gesto político requiere de prolijas explicaciones es que no vale.

Y sobre todo, quizás lo que debería hacer un líder de la oposición astuto es no robarle ni una molécula de protagonismo al fiscal general del estado en este trance.

Rafa Latorre monólogo