El prólogo de la reunión no puede ser más desolador para María Corina Machado. Se trata de una llamada de la que les informábamos ayer de Delcy Rodríguez con el presidente de Estados Unidos, fuerza tutelar de Venezuela. Tras colgar el teléfono, Donald Trump dijo de de ella que era una mujer estupenda. Es una simpatía muy zapateriana la que le profesa Donald Trump a Delcy aunque en lo que se refiere a Trump seguramente sea porque hace todo lo que le pide muy disciplinadamente.
Si es así, hay que preguntarse qué hacen todavía cientos de presos políticos en las cárceles del régimen y también, qué clase de delito que le es imputable a Nicolás Maduro no le es imputable a Delcy Rodríguez o a Jorge Rodríguez…
Pero ese ha sido el preámbulo de la visita a María Corina Machado, el elogio de Delcy Rodríguez. Ya en la Casa Blanca, estaba planeado que Trump le hiciera un tour turístico por el ala oeste y luego le agasajara con un almuerzo. A buen seguro que los periodistas les preguntarán a ambos por el Nobel de la discordia, que paradójicamente es el Nobel de la Paz, que ganó Machado y no Trump, para berrinche del presidente.
El vínculo de Zapatero con Venezuela y el debate del Congreso
Ahora que el gobierno pretende arrogarse los resultados de la extracción de Nicolás Maduro después de haberla condenado, conviene recordar que fue en territorio español, la embajada en Caracas, donde los Rodríguez, Jorge y Delcy, presionaron a un temeroso Edmundo González para que entregase las elecciones que había ganado.
Eso siempre quedará en el haber de España y le inhabilita a su gobierno para presumir de cualquier avance democrático que pudiera darse en el país. Y sin embargo se envanece de una supuesta mediación decisiva de Zapatero para la liberación de presos. Los familiares con los que nosotros hablamos desmienten que Zapatero alguna vez se haya preocupado por ellos, más que para decirles que no denuncien el maltrato que estaban sufriendo los suyos
Este era Lorent Saleh en la Brújula de Onda Cero. Hoy ha habido debate sobre política exterior en el Congreso de los Diputados español. Hablaron también de Venezuela, claro. Albares ya ha propuesto la rehabilitación diplomática de Delcy Rodríguez. Esto es el levantamiento de sanciones como la que le impidió entrar en España en su muy controvertida más reciente visita.
Ha sido Cayetana Álvarez de Toledo la encargada por parte del Partido Popular de recordarle sus contradicciones, como el tratamiento clandestino a los presos liberados. Sobre los que pesan unas insólitas medidas cautelares para que no hablen con los medios.
Llamamos medidas cautelares a la pura amenaza, porque en realidad lo que temen es que el régimen, cuyo aparato represivo permanece intacto, tome represalias contra sus familias.
Enmanuele Macron no ha pestañeado. Ha anunciado ya un despliegue militar de Francia en Groenlandia con medios terrestres, aéreos y marítimos. Justo se cumplen 24 horas de la reunión mantenida por las autoridades danesas con los enviados de Trump, JD Vance y Marco Rubio.
El ministro de exteriores danés dijo que salía del encuentro más tranquilo de lo que entró y sin embargo Dinamarca ha invitado a varios aliados europeos y de la OTAN a realizar maniobras en la isla ártica. Junto a los militares franceses hay alemanes, suecos y noruegos. Quizás es que lo dicho en esa reunión no es tan relevante como la confirmación de que Trump considera irrenunciable tomar el control del territorio.
¿Y España? España tiene unas tropas de montaña extraordinarias pero un gobierno de coalición en el que una parte, como todos los socios tradicionales de Sánchez, es puramente antiatlantista y contraria a cualquier misión de paz y al envío de tropas a cualquier lugar. Es un problema, claro. Porque los compromisos de España son ineludibles y más en una hora crítica como esta en la que nuestro aliado trasatlántico amenaza la soberanía de uno de los miembros de la Unión Europea.
Sin embargo Margarita Robles no descarta que soldados españoles acudan a Groenlandia.
A España le cuesta mucho últimamente confirmar sin género de duda que va a estar donde corresponde, porque los socios del Gobierno son contrarios a cualquier cosa que suene a militar aunque sea una movilización para defender la soberanía de uno de los países de la Unión Europea.
Respecto a la aversión de los socios al mundo occidental aunque eso implique la complicidad con tiranías sanguinarias pero, ah, antiimperialistas….
Hoy Sumar y Podemos han votado en contra de una declaración en el Congreso en solidaridad con los que se juegan el pellejo movilizándose por la libertad y con las mujeres sometidas por una teocracia salvaje.

