Esta no deja de ser una forma de consenso. Fíjense que la financiación autonómica es motivo de inevitables discrepancias. Porque unas comunidades consideran que debe primar un criterio de población, otras consideran que el envejecimiento de la población, otras que la dispersión.
Es imposible que todas se pongan de acuerdo. Bueno, casi imposible. Porque el Gobierno ha conseguido lo insólito, que es poner a todas las comunidades autónomas del régimen común en contra de su propuesta de financiación autonómica. ¿A todas? A todas, porque considerar a Cataluña como una comunidad del régimen común es un derroche de optimismo.
Cómo va a ser del régimen común aquella a la que se le ha diseñado una financiación singular, se ha pactado con ella antes que con el resto y con la cláusula exclusiva de ordinalidad que le garantiza que ingresara en la misma medida que aporte… De manera que excluida de facto Cataluña del régimen común, sí, el titular es que el Gobierno ha logrado la proeza de poner de acuerdo a todas las comunidades del régimen común: en contra de su plan.
Seguramente ha contribuido al acuerdo la forma tan extravagante en la que se ha negociado un acuerdo que afecta a toda España. Primero con quien quiere separarse de España y luego con los demás. Primero con un delincuente que ha cumplido condena por sedición y malversación, como es Oriol Junqueras, y luego con todos los demás.
También habrá contribuido a apaciguar los ánimos la solución arrogante de María Jesús Montero para solventar su papelón. Porque todos reconocemos que no es fácil para una titular de Hacienda tratar de vender semejante material, pero lo que ya es un proeza es presentarse luego a unas elecciones en Andalucía.
Hablaba de la solución arrogante. Es que el método de negociación es: a Esquerra concesión y a los demás, chantaje. Porque lo que les viene a decir es que si no están de acuerdo con que Cataluña tenga una financiación singular y disfrute en exclusiva del privilegio de la ordinalidad, ella les amenaza con retirar otras medidas como el incremento de la aportación del IVA y el IRPF a las comunidades. Claro, es una maniobra para tratar de dividir a las comunicación mediante el estímulo de la necesidad de las peor financiadas.
Pero lo que esto revela es que no se hace por interés nacional sino como forma de apaño, para compensar el privilegio concedido a Cataluña.
Cuando María Jesús Montero se explaya sobre su modelo, lo que se oye es un fárrago incomprensible. No es una cuestión de prosodia ni de la particular gramática de la vicepresidenta. Sencillamente habla en una jerigonza técnica que sume al receptor del mensaje en una confusión etílica.
Se cumple aquel aforismo de Goethe de que dios le dio el lenguaje a los humanos para ocultar sus pensamientos. A los ministros, desde luego.
Si la ordinalidad se garantiza para Cataluña pero no para el resto, es que a Cataluña se le ha procurado un blindaje privilegiado. Porque si el resto pueden perder puestos en el ranking pero Cataluña no. ¿Se puede llamar de otra forma que privilegio? Pero no crean que el fárrago es exclusivo de Montero.
Hoy ha venido a Onda Cero con Alsina, una ministra que se suele explicar muy bien, no en vano fue portavoz. Pero cuando a la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez se le pregunta por la ordinalidad, el aparato fonador se le empasta y no hay quien la entiende. Quizás porque es de Puertollano. Entiéndanme, a los de Puertollano se les entiende perfectamente. Lo que ocurre es que esto no hay quien lo explique en Puertollano
No dejamos Castilla La Mancha. En el régimen común solo hay dos comunidades que aún son socialistas. Digo aún porque quienes las gobiernos se barruntan que si esta financiación prosperan ya no quedará ninguna, porque no hay quien se presente a las elecciones después de esto.
Las dos comunidades socialistas del régimen común son: Castilla La Mancha y Asturias. Castilla La Mancha es la única con mayoría absoluta. Será porque Page conoce la sociología de su comunidad. Concedámosle ese conocimiento. Pues hoy Page ha vuelto a elevar la voz para denunciar el atropello del Gobierno.
Pero la representante de Asturias en la reunión también ha sido muy dura tras la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera. La vicepresidenta del Principado Gimena Llamedo también ha hablado de las formas, no solo del fondo de un acuerdo que consagra la desigualdad.
Con Asturias se haría el pleno. Todas las comunidades del régimen común en contra de la reforma del Gobierno. Un hito. Todas, porque insisto, Cataluña ya no pertenece al régimen común. En cuanto a las comunidades gobernadas por el PP. Escuchen, escuchen a los consejeros de Madrid, Murcia, Galicia, Extremadura, Valencia…

