No ha tardado en notarse el efecto de la fiebre porcina, justo en la campaña de Navidad, el cerdo registra la más súbita caída de precios de al menos dos décadas y sitúa a la industria del porcino ante un gran desafío.
El Gobierno de la Generalitat ya se plantea una despliegue de ayudas para que los productores puedan soportar el rigor de las restricciones. Afortunadamente, China, gran importador del cerdo español, ha decidido aplicar la llamada regionalización. Es decir, no tratar a España como una circunscripción porcina única y restringir únicamente las importaciones de cerdo procedente de la provincia de Barcelona.
Más de un centenar de efectivos de la UME apoyan a la Generalitat para contener la enfermedad dentro de un radio de 20 kilómetros en la sierra barcelonesa de Collserola. El Ministerio de Agricultura eleva a nueve los casos de jabalíes muertos por la peste porcina en Barcelona.
Pero miren lo que le dice a La Vanguardia, Joaquim Segales, el veterinario que hace las necropsias de los jabalíes muertos: "Nos han llegado unos 40 hasta hoy". O sea que no es en absoluta descartable, más bien lo contrario, que se vayan a confirmar nuevos positivos en las próximas horas. Ya lo sospechaba el ministro de Agricultura, Luis Planas.
Las palabras de Sánchez sobre Junts y Ábalos
¿Saben lo ocurre? Que hay un diputado en la cárcel y eso hace que el Gobierno sea una minoría aún más minoritaria. Cada uno de los votos de Puigdemont vale hoy el doble tras la encarcelación del diputado Ábalos, como si en algún momento de esta legislatura hubieran sido baratos.
De ahí la humillante mendicidad de Pedro Sánchez, que ha ido a 2Cat, el canal en catalán de TVE ha tratar de reiniciar su relación con Carles Puigdemont mientras su Consejo de Ministros aprobaba una batería de medidas pendientes de sus acuerdos con Junts
La foto no es el problema, pueden hacerse un book en la grand place, como una pareja de turistas, el problema es que las medidas que impulsa el Consejo de Ministros las tiene que aprobar el Parlamento y ahí hay grupos que son claramente incompatibles con Junts, empezando por aquellos que se juegan contra ellos las elecciones en Cataluña.
También Podemos, que dice que Junts son una colla de burgueses reaccionarios. En mejor tono lo dice la portavoz de Compromís Agueda Micó, pero la conclusión es la misma…
Conclusión, el Gobierno está en el bucle del bazar parlamentario. Para aprobar sus medidas tiene que comprar a Junts con concesiones, para aprobar las concesiones de Junts tiene que comprar al resto de grupos con sus concesiones y para aprobar las concesiones del resto de los grupos tiene que comprar otra vez a Junts con concesiones y así hasta el infinito…
Todo para no reconocer que nunca hubo una legislatura viable.
La teoría es que los independentistas de Junts serán incapaces de votar en contra de medidas que ellos mismo han impuesto, pero aún suponiendo que eso será así y que el resto de los socios no se opondrán en un gesto de generosidad sin precendentes… ¿Acaso eso quiere decir que Junts formaría parte de algo parecido a una mayoría parlamentaria?
Si algo ha demostrado Junts estos días es que se cobra las facturas de una en una y que para eso lo fundamental es no comprometerse. Escuchen al senador Eduardo Pujol, que se le entiende muy bien.
Pero como les decíamos lo más divertido de la entrevista de hoy de Pedro Sánchez en la 2Cat ha sido el capítulo de José Luis Ábalos. Ahora resulta que nadie conoce a nadie, Si la relación de Sánchez con Koldo era anecdótica, en lo que se refiere a Ábalos, Sánchez dice que desconocía sus facetas. Es un eufemismo bien interesante.
Sería interesante repasar cuántos kilómetros hicieron juntos y aún más interesante saber cuándo y cómo le avisaron de cómo es. En cualquier caso, este no es un problema de moral sexual y conviene repetirlo una y cien mil veces.
Si quiere hablar de eso, que se encargue de los informes y las denuncias recibidas por su otro hombre de confianza, Paco Salazar. Lo de Ábalos es la compra de un ministro por una organización criminal y aún más relevante que lo suyo es lo de Santos Cerdán que parece estar en el origen de todo. De la corrupción insoportable de esta etapa socialista y también de la candidatura de Sánchez a la secretaría general del PSOE.
Alberto Núñez Feijóo no se cree que Sánchez no conozca a Ábalos. Sería tanto como decir que él no conoce a Miguel Tellado.

