En medio de una semana especialmente convulsa para el Ministerio de Transportes —tras el trágico accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), en el que fallecieron más de cuarenta personas, y el descarrilamiento de un tren de Rodalies en Cataluña apenas un día después—, la periodista Ketty Garat apuntó directamente a la falta de transparencia institucional y al tono personalista con el que Óscar Puente gestiona su cartera y su comunicación pública.
"Grave la falta de información oficial"
Garat comenzó su intervención denunciando las filtraciones que, según afirmó, se están produciendo estos días para suplir la ausencia de datos oficiales sobre los siniestros ferroviarios. "Ahora mismo se están produciendo filtraciones para compensar la falta de información oficial y esto me parece absolutamente grave. Muy grave", subrayó la periodista, que pidió una voz institucional "responsable y con rigor" al frente del Ministerio.
De forma irónica, Garat señaló que "ayudaría un poquito no tener, efectivamente, a un mamporrero al frente del ministerio", en alusión directa a la actitud del titular de Transportes en redes sociales, donde mantiene bloqueados a numerosos usuarios, incluidos periodistas: "Como encima me tiene bloqueada —porque tiene bloqueada a media España—, me he metido corriendo a mirar su Twitter y, claro, ayudaría un poco no tener esa falta de institucionalidad".
La periodista además expuso que al intentar entrar en el perfil de Puente para conocer las últimas informaciones sobre los trágicos accidentes acontecidos en el territorio, descubrió con estupor que el ministro le tiene bloqueado en X y criticó que una persona con dicho cargo "tenga bloqueada a media España" y le obligue a usar una cuenta secundaria para descubrir sus publicaciones.
"Ayudaría no tener precisamente a un Ministerio que ha estado reiterando el amaño tras el amaño"
Más allá del tono, Garat también arremetió contra el historial del Ministerio de Transportes, al que acusó de arrastrar una serie de "amaños" y prácticas irregulares en la gestión pública: "Ayudaría no tener precisamente a un Ministerio que ha estado reiterando el amaño tras el amaño y con un predecesor en la cárcel", manifestó.
Garat describió además una estructura ministerial plagada de presuntas irregularidades y contrataciones partidistas: "Las empresas públicas están copadas de contrataciones de señoritas y con amaños de obra pública, es que clama al cielo", añadió, reclamando mayor transparencia en los organismos dependientes de Transportes, entre ellos ADIF y RENFE, muy cuestionados por las incidencias de los últimos meses.
Una gestión bajo presión
Las palabras de la periodista llegan en un momento de máxima tensión política para Puente. En menos de 48 horas, dos accidentes ferroviarios graves —el de Adamuz y el de la línea R1 de Rodalies— han vuelto a poner en duda la seguridad y el mantenimiento de la red ferroviaria, especialmente en las vías hacia Cataluña y Andalucía.
Las críticas de sindicatos y usuarios se suman a las denuncias acumuladas en los últimos meses por el deterioro del servicio ferroviario en varias comunidades, y a la gestión comunicativa del propio ministro, más centrado en la confrontación en redes sociales que en ofrecer información técnica o institucional.
Puente, conocido por su tono combativo en X (antes Twitter), respondió en los últimos meses a varias polémicas con mensajes irónicos o desafiantes, lo que ha generado malestar entre profesionales del sector y periodistas, que reclaman un discurso más institucional y menos personalista desde un ministerio clave en materia de infraestructuras.

