ENTREVISTAS EN LA BRÚJULA

Gabriel Álvarez, presidente de la Cámara de Comercio de Cáceres: "Extremadura ha pagado un altísimo precio por la falta de infraestructuras"

El presidente del organismo cacereño dibuja un mapa muy claro de los retos de la provincia: infraestructuras, régimen fiscal, turismo y, en el horizonte, la continuidad de la central nuclear de Almaraz como gran eje económico.

ondacero.es

Madrid |

En una entrevista en La Brújula desde la sede de la Cámara de Comercio de Cáceres, su presidente, Gabriel Álvarez, reclama mejoras urgentes en conectividad, un régimen fiscal diferenciado para el mundo rural y soluciones que eviten el cierre de la central nuclear de Almaraz, a la que califica como "un auténtico escándalo" desde el principio hasta el final.

Una región históricamente olvidada

Rafa Latorre abre la conversación recordando la frase, cada vez más escuchada en Extremadura, de que "ojalá estuviéramos siempre en campaña electoral" porque, al menos entonces, se habla de la región. Álvarez asiente: "Extremadura es una región que ha estado abandonada históricamente, siempre por todos los gobiernos, sin significar a ninguno".

Considera que las elecciones que se celebran en la comunidad son "muy especiales", casi una "prueba con proyección nacional" que ha disparado la atención mediática y ha empujado al propio Gobierno central a anunciar mejoras en los trenes tras los escándalos y deficiencias ferroviarias.

Para el presidente de la Cámara, esa exposición tiene un lado positivo: "Es una forma de visibilizar los problemas graves que tiene nuestra región, sobre todo en materia de conectividad e infraestructuras". Repite que ese déficit es estructural y que condiciona cualquier estrategia de desarrollo.

Despoblación y conectividad: el gran binomio

Interpelado por Latorre sobre la imagen que se lleva un visitante ocasional —una ciudad que crece, con dinamismo comercial y una oferta gastronómica potente—, Álvarez señala el reverso del decorado: "La despoblación es una amenaza, quizás el problema más importante al que se enfrenta la provincia de Cáceres".

Lo define como un desafío tan serio que "todas las instituciones y administraciones" deberían implicarse para revertirlo antes de que sea irreversible.

Desde la Cámara, explica, llevan tiempo planteando medidas. La primera, casi obsesiva, es "mejorar la conectividad y cambiar este déficit crónico de infraestructuras" que ha hecho pagar a Extremadura "un altísimo precio en pérdida de competitividad de nuestro tejido productivo". A su juicio, esa carencia explica buena parte de los retrasos respecto al resto de España.

Fiscalidad diferenciada y más tamaño empresarial

Álvarez propone también un giro fiscal: "Sería importante contar con un régimen fiscal favorable y diferenciado para las zonas rurales", lo bastante atractivo como para atraer inversiones de dentro y fuera de la comunidad. El objetivo es claro: que se implanten nuevas empresas en esos territorios.

En su diagnóstico, la despoblación no es más que la cara visible de "la falta de dinamismo económico". Y la respuesta pasa por "más inversiones, más empresas, más empresarios, más emprendimiento" y un tejido empresarial "de empresas de mayor tamaño, más industrializadas".

Advierte, en todo caso, de que se trata de un problema complejo que requiere una estrategia de largo plazo: aportar empleo, servicios, conectividad y "oportunidades de futuro" a las zonas afectadas, algo que "no se hace de hoy para mañana".

Programas contra la brecha rural y digital

El presidente subraya que las administraciones —Junta, Diputación— se están "volcando" con múltiples programas y que la propia Cámara ejecuta varios de ellos. Cita, por ejemplo, iniciativas de la Junta para "mejorar las competencias digitales en el mundo rural", y el programa "Cáceres Impulsa", desarrollado junto a la Diputación y ya en su sexta edición.

Ese proyecto, centrado en el emprendimiento rural y el relevo generacional, ha asesorado "cerca de 350 proyectos en estos últimos años", con "cerca de un 80% de éxito" de iniciativas que finalmente se han llevado a cabo.

Para Álvarez, ese porcentaje demuestra que, si se ofrece acompañamiento y condiciones mínimas, hay gente dispuesta a emprender y quedarse en el territorio.

Turismo: un sector joven con un potencial excepcional

Cuando la conversación se desplaza al turismo, Latorre apunta que Cáceres es ya un foco evidente de visitantes. Álvarez coincide, pero matiza: "El turismo es un sector económico relativamente nuevo en la provincia" que cada vez pesa más en el PIB y en el empleo, pero "está todavía muy lejos del potencial que va a alcanzar".

Defiende que tanto la ciudad como el conjunto de la provincia forman "un destino turístico excepcional" que combina patrimonio artístico, historia, cultura, naturaleza y gastronomía, a un nivel "muy difícil de igualar" para la mayoría de provincias.

Reconoce que hay cada vez más infraestructuras hoteleras y mejores servicios turísticos, y que la Cámara intenta empujar ese desarrollo.

Turitec: digitalizar el turismo para hacerlo competitivo

Entre esos impulsos, destaca "Turitec", un proyecto financiado por la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Extremadura y orientado a las competencias digitales del sector turístico. "Han participado 150 empresas y operadores turísticos de la provincia", explica Álvarez, con el objetivo de mejorar la visibilidad online y el manejo de herramientas digitales.

El programa ha servido, según detalla, para que las empresas gestionen mejor los datos de clientes y de la demanda potencial, y actúa como "un acelerador de la transformación digital" que hará al sector "mucho más competitivo" y preparado para los retos actuales y futuros.

El presidente se muestra convencido de que el turismo en la provincia y en la ciudad va a crecer "de forma exponencial".

Almaraz: "un auténtico escándalo" y una catástrofe si cierra

El tramo final de la entrevista se centra en la central nuclear de Almaraz. Latorre sugiere que, a la vista de todo lo expuesto, el cierre parece poco recomendable. Álvarez no se anda con rodeos: "Todo lo de Almaraz desde el principio hasta el final ha sido un auténtico escándalo".

La sitúa en el centro de la agenda económica regional, como "el foco de riqueza y empleo más importante de Extremadura" y el eje de desarrollo del Campo Arañuelo.

Recuerda que están en juego "cerca de 4.000 puestos de trabajo", entre directos e indirectos, "irreemplazables", y que su pérdida sería "una catástrofe económica" para la región.

Además, subraya que muchos de los proyectos industriales anunciados se basan precisamente en la capacidad de generación eléctrica de la central: "Extremadura produce energía seis veces más de la que consume", una ventaja clave para atraer industrias y proyectos tractores como centros de datos o nuevas fábricas.

Álvarez expresa el deseo de que el Consejo de Seguridad Nuclear no introduzca "ninguna sorpresa" y se obtenga la prórroga de tres años, hasta 2030, aunque advierte que "2030 es pasado mañana". Cree que habrá que seguir peleando para que la continuidad de la central vaya "mucho más allá de esa fecha" y que la decisión se base "exclusivamente en las capacidades técnicas y de seguridad" y no en criterios "puramente ideológicos".