El periodista Rafa Latorre entrevistó en La Brújula al analista y consultor en negocios internacionales Marcelo Elizondo tras la votación contraria en el Parlamento Europeo, que remite el pacto al Tribunal de Justicia pero permite la aplicación provisional del acuerdo de Mercosur.
El experto argentino subraya la unidad del Mercosur a favor del acuerdo y critica las divisiones en Europa, donde Francia muestra una oposición "caliente y fanática".
Elizondo analizó el contexto de más de 26 años de negociaciones marcadas por vaivenes, con el bloque sudamericano —Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay— viendo en el pacto una salida al cierre económico histórico.
Unidad del Mercosur y apertura económica
En el Mercosur existe "un frente unido" a favor del acuerdo, afirmó Elizondo, destacando que los cuatro países fundadores y los en proceso de adhesión lo apoyan tras 25 años de cambios de postura gubernamentales. En Argentina, el gobierno de Javier Milei analiza el pacto como "una alternativa de acceso a un mercado de casi 500 millones de consumidores", con lo que se crea "el mercado geográficamente más grande del mundo y en términos de población de los más grandes".
El experto subrayó la visión de apertura económica tras "tantos años de cierre" en Argentina, uno de los países con menor relación entre PIB y comercio internacional. Milei, pese a su inicial crítica al Mercosur, entiende que el acuerdo beneficia la internacionalización en un bloque históricamente "cerrado" que no ha logrado acceso a terceros mercados.
División europea y falta de predictibilidad
Sorprenden dos aspectos de Europa, según Elizondo: "la dimisión del frente europeo" con posturas "rígidas y hasta con fanatismo", y los vaivenes tras el principio de acuerdo hace seis años por normas sanitarias, ambientales o salvaguardias. "Europa no solamente no tiene una posición monolítica, sino que no tiene una posición estable y eso sorprende", señaló, contrastando con la predictibilidad usual de la UE.
En Francia, la extrema derecha y extrema izquierda lideran la oposición pese al apoyo de Macron, mientras Polonia muestra reticencias en un contexto de guerra comercial latente. Elizondo lamentó que Europa no vea al Mercosur como "potencial abastecedor de energía", minerales e inversión, en un momento de disputas con Rusia y China por los mercados emergentes.
Oportunidad geopolítica y competitividad
El Mercosur no es solo un proveedor agrícola incómodo, sino una "gran oportunidad geopolítica" para Europa, insistió el analista. España lo entiende mejor: el bloque sudamericano ofrece energía ante los problemaseuropeos, minerales y recepción de inversión de la UE, principal inversor externo actual en la región.
Sobre las quejas de agricultores por competencia desleal, Elizondo aclaró que "se han cubierto todos los riesgos" y los productos cumplirán las exigentes normas europeas en materia sanitaria, técnica y ambiental. "No creo que haya competencia desleal", afirmó, aunque reconoció la eficiencia agrícola de Brasil y Argentina: los acuerdos de libre comercio benefician a ambos lados al exigir mayor competitividad.
