En conversación con La Brújula, de Onda Cero, el ingeniero José Carlos Fernández criticó que la investigación sobre el accidente mortal de Adamuz vuelva a recaer en una comisión que, según afirma, "no puede considerarse independiente".
A su juicio, la demora en poner en marcha la nueva autoridad ferroviaria prevista por ley hace que España siga anclada en un modelo "desfasado y controlado por los mismos actores que deben ser analizados".
"Investigamos como hace trece años"
José Carlos Fernández recordó que la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (la CIAF) sigue actuando a pesar de que, desde agosto de 2024, una ley obliga a crear una autoridad administrativa independiente. "Ha pasado un año y medio y no hemos vuelto a saber nada", lamentó el ingeniero, quien explica que el nuevo modelo debía garantizar que los equipos fueran "totalmente imparciales e independientes".
El especialista cuestiona que personas o técnicos vinculados a Adif o Renfe formen parte del proceso. Según explicó, "no puede nadie aseverar que es una organización independiente si quienes integran la comisión proceden de las mismas empresas implicadas".
Fernández comparó la situación con la del accidente de Angrois, en 2013, cuando —recordó— "los informes fueron elaborados por personal que también tenía relación con las empresas afectadas".
"El accidente de Ourense-Santiago también fue alta velocidad"
Fernández negó la versión del Gobierno de que el siniestro de Adamuz fuera "el primer accidente mortal de alta velocidad en España". "Eso no es correcto", dijo tajante. Aclaró que la línea Ourense-Santiago "fue proyectada y construida como de alta velocidad y se inauguró en 2011".
En su opinión, el Gobierno "intenta tapar o minimizar" aquel precedente, pese a que fue más grave que el actual.
"No es cierto que el tramo fuera recto ni que no hubiera elementos de riesgo"
Al ser preguntado por la extrañeza que manifestó el ministro de Transportes tras el choque de trenes, Fernández rechazó esa descripción: "El ministro dijo que la línea era recta y que no había obstáculos. Eso no es correcto".
Explicó que en esa zona existen cuatro desvíos ferroviarios, parte del sistema de banalización, que permiten el cambio de vía en ambos sentidos. "Son elementos con posibilidad de incidencia si no están perfectamente mantenidos o instalados", señaló, apuntando que los maquinistas ya habían advertido de irregularidades en la nivelación de las vías.
El ingeniero añadió que el mantenimiento es insuficiente, no solo en la línea Adamuz-Madrid, sino en general: "Aquí no se está gastando suficiente en mantenimiento, y menos en el preventivo, que es el que evita accidentes".
"Los maquinistas ya habían alertado del riesgo"
Fernández recordó que el 8 de agosto el sindicato Semaf remitió un informe a la Agencia Española de Seguridad Ferroviaria y a los responsables de Adif advirtiendo de las malas condiciones de la vía y solicitando una reducción de velocidad. "Curiosamente hoy se ha aprobado esa medida, pero en la línea Madrid-Barcelona", observó, para añadir que ese ajuste "reconoce de facto que las líneas no están al 100% como deberían".
