La crisis del acceso a una vivienda asequible se ha convertido en uno de los principales obstáculos que enfrentan los jóvenes españoles para cursar estudios universitarios lejos de sus hogares, según ha expuesto Gabriel Beltrán, portavoz del Consejo de Colegios Mayores Universitarios, en una entrevista concedida a La Brújula de Onda Cero.
La subida de los alquileres, descontrolada en muchas ciudades, ha disparado la demanda de plazas en colegios mayores en un 15% respecto al curso anterior, mientras que los precios en estos alojamientos solo se han incrementado un 2%, según datos proporcionados por el propio Consejo.
La oferta limitada y la urgencia de un pacto de Estado
Actualmente, España cuenta con 105 colegios mayores que ofertan alrededor de 15.000 plazas, una cifra significativamente inferior a la demanda creciente. Beltrán subraya el desbordamiento de solicitudes, con muchos estudiantes viendo truncada su opción de vivir en estos centros que combinan alojamiento con una enriquecedora vida universitaria llena de actividades culturales, deportivas y académicas.
Por ello, el Consejo aboga por un pacto de Estado entre administraciones públicas y universidades que permita aumentar la oferta y que ningún estudiante pierda su plaza por razones económicas.
Los colegios mayores, una alternativa formativa y no lucrativa
El portavoz aclaró que los colegios mayores se diferencian de las residencias universitarias gestionadas por fondos de inversión, cuyo objetivo es mayormente económico. "Somos instituciones sin ánimo de lucro que aportamos un valor diferencial al universitario porque fomentamos una formación integral, no solo académica, sino también social y cultural con más de 1.600 actividades organizadas cada curso", destacó Beltrán.
Además, estas instituciones destinan alrededor de 4 millones de euros anuales en becas para facilitar el acceso a estudiantes con dificultades económicas.
Obstáculos para la expansión de colegios mayores
Una de las barreras para aumentar el número de colegios mayores es la elevada inversión inicial necesaria, que puede alcanzar varios millones de euros. Las universidades públicas, con recursos limitados, no siempre pueden afrontar esta inversión, lo que hace imprescindible la colaboración con la Administración. "El esfuerzo debe ser conjunto para que las infraestructuras crezcan al ritmo necesario e impulsen la igualdad de oportunidades", apuntó Beltrán.
El momento del inicio del curso y la importancia del acompañamiento
El portavoz también destacó que aunque el inicio del curso académico trae consigo un periodo de adaptación para los colegiales, especialmente para los nuevos, las instituciones se esfuerzan en acompañar a los estudiantes en este tránsito, fomentando la integración y el bienestar, aspectos centrales en la experiencia universitaria dentro de los colegios mayores.
