ENTREVISTAS EN LA BRÚJULA

Cristina Ibarrola, de UPN: "Nadie ha sido cesado ni dimitido, pese a la gravedad de los hechos"

Rafa Latorre entrevista en La Brújula a la presidenta de Unión del Pueblo Navarro (UPN) sobre las polémicas en torno a María Chivite, Santos Cerdán y las concesiones a empresas.

ondacero.es

Madrid |

La presidenta de Unión del Pueblo Navarro (UPN), Cristina Ibarrola, ha manifestado en La Brújula de Onda Cero su fuerte rechazo a la forma en que se ha gestionado la mayor adjudicación de obra pública en Navarra en los últimos 15 años, concretamente la obra de los túneles de Velarde, valorada en 76 millones de euros.

Ibarrola vinculó este caso con la trama delictiva encabezada por Santos Cerdán, y criticó duramente la actuación política de la presidenta del Gobierno navarro, María Chivite, en un contexto de múltiples irregularidades y presunta corrupción.

La mayor adjudicación de obra pública en Navarra bajo sospecha

Cristina Ibarrola afirmó que "Servinabar, la empresa adjudicataria, fue creada ad hoc para mordidas de obra pública sin aportar nada a las obras". Además, denunció la implicación directa de Santos Cerdán y la participación de María Chivite en reuniones con empresas adjudicatarias.

Cuestionó también la influencia familiar en el proceso, señalando que "Óscar Chivite, familiar directo de la presidenta, firmó la adjudicación después de dos meses de espera, a pesar de las claras irregularidades advertidas".

Críticas a la falta de responsabilidades políticas

Respecto a la comparecencia de María Chivite en el Senado, Ibarrola expresó que "cuanto más habla, más dudas genera, suena poco creíble y nerviosa". Reprochó que, a pesar de la gravedad del asunto, "nadie ha sido cesado ni dimitido, ni siquiera la propia presidenta, que es la que termina adjudicando la obra".

Para Ibarrola, las irregularidades administrativas son "ilegalidades y requisito imprescindible para que haya corrupción".

Redes de poder y apoyos dentro del PSN

La dirigente de UPN denunció la estrecha relación entre María Chivite y Santos Cerdán, cuyo apoyo fue clave para que Chivite accediera a la presidencia tras un pacto con Bildu. Señaló que "el mayor defensor de Chivite y de todo su entorno es EH Bildu, que no tiene interés en que no gobierne este partido".