EN LA BRÚJULA

Rafa Latorre, tras el fallo sobre el fiscal general: "El Gobierno asume la condena como si fuera la condena del Gobierno"

Reflexiona en La Brújula sobre las reacciones del Gobierno al fallo que inhabilita a Álvaro García Ortiz por revelación de datos reservados.

Rafa Latorre

Madrid |

Rafa Latorre monólogo

Álvaro García Ortiz sigue siendo Fiscal General del Estado a pesar de que ya puede ser decir que es un delincuente. La figura que tiene encomendada promover la acción judicial para la persecución del delito ha sido condenado por cometer un delito de vulneración de los datos reservados de un ciudadano y pronto será inhabilitado.

Mientras tanto la Fiscalía General del Estado se encuentra en una situación tan anómala que es indescriptible. El Gobierno no lo puede destituir, él no ha querido cesar y hay que esperar a la publicación de la sentencia para que sea ejecutada.

Porque vamos a recordar que aún no se conocen los fundamentos jurídicos de la condena de García Ortiz a pesar del tsunami de exabruptos pronunciados por el oficialismo.

Las invectivas de ilustres cabezas como Óscar López ya las han oído… se vienen repitiendo desde anoche como en un delirium tremens. Nada menos que una vicepresidenta, Yolanda Díaz, se atreve a tachar de política una sentencia que no ha leído.

El Gobierno está en shock y asume la condena de Álvaro García Ortiz como si fuera la condena del Gobierno. Y puede que en esto no anden demasiado desencaminados porque el alineamiento del fiscal general con la estrategia del Gobierno ha sido tan disciplinada que lo ha conducido a la ruina por prestarse a destruir a una adversaria política utilizando información confidencial a la que tiene acceso por su cargo.

Hoy ha hablado la novia del novio de Ayuso. La pareja del perjudicado, que tendrá que ser resarcido por el daño que le han causado con 10.000 euros. Ella ha elegido una ubicación muy precisa para su comparecencia que llevaba el marchamo de institucional. O sea, que ha comparecido como presidenta de la Comunidad de Madrid. Y todo esto es deliberado y coherente con su mensaje, porque lo que dice Ayuso es que lo que ha condenado al fiscal general del Estado es su participación en una operación política que tenía como objetivo destruirla a ella.

A ver, es cierto que utilizar información confidencial de sus parejas para destruir a rivales políticas no es demasiado democrático, porque lo que desde luego no es propio de dictaduras es que jueces independientes condenen al fiscal general nombrado por el Gobierno en contra del criterio explícito de todo el gobierno.

Sánchez partía hoy hacía la reunión del G20 en Johannesburgo, Sudáfrica. Eso no tiene por qué interferir en su elección del nuevo fiscal general del Estado. O de la nueva fiscal. Porque hay dos nombre de mujer que se mencionan mucho estos días y tienen su lógica.

Serían las dos subordinadas que más perruna lealtad han demostrado al condenado García Ortiz. Pilar Rodríguez, la fiscal jefe de Madrid, que dijo que tenía ganas de echarle un poco de cianuro a la nota de prensa sobre González Amador que terminó condenando al fiscal.

El otro nombre es el de la teniente fiscal del Supremo, Ángeles Sánchez Conde, que convirtió la fiscalía en este proceso en un bufete particular al servicio del jefe. En cualquier caso, todo está pendiente de o que se decida a dimitir Álvaro García Ortiz o que se publique y ejecute la sentencia de inhabilitación.

La oposición ya empieza a especular con la posibilidad de que el Gobierno decida actuar con una arbitrariedad que tiene precedentes e indulte a Álvaro García Ortiz.

Hoy, el Rey Felipe VI ha querido invocar el poder de la palabra y la memoria de la Transición en el acto con el que honraba el medio siglo de la restauración de la monarquía en España.

No estaba Juan Carlos I, no. Y es verdad que es una pena. Porque miren, uno no se define por lo peor que ha hecho en la vida y lo cierto es que cuando pasen los años Juan Carlos I será recordado por la pericia técnica y la valentía política con la que arbitró uno de los episodios más prodigiosos de la no siempre gloriosa historia de España.

Hoy lo ha recordado su hijo Felipe VI e hizo bien. El Jefe del Estado honra 50 años de monarquía con la imposición de los Toisones y defiende el "legado" de Juan Carlos I, ausente hoy en el aniversario, por su "apuesta por la apertura democrática y las libertades".

Ha tenido un protagonismo muy especial la reina doña Sofía, acreedora al fin de un Toisón de Oro, en una jornada muy emotiva que ha compartido con el Rey y la Reina doña Letizia.