EN LA BRÚJULA

Rafa Latorre, sobre Ábalos y Koldo: "La perspectiva de dos décadas a la sombra afloja las piernas, quiebra lealtades y suelta las lenguas"

Reflexiona en La Brújula sobre los casos de corrupción que rodean al PSOE en las horas previas de que Ábalos y Koldo declaren en una vistilla que podría enviarles a prisión preventiva.

Rafa Latorre

Madrid |

Rafa Latorre monólogo

No hay cronista político de los que siguen al PSOE que no aluda hoy a la tensión con la que se vive en Ferraz el paso de las horas por tres razones igualmente alarmantes, hasta el punto de que es difícil saber cuál es la más alarmante.

La primera es que se acabó la tregua. Se acabó la prudencia y empieza el recital. Ábalos y Koldo están fuera de control y lanzando cargas de artillería política contra el Gobierno y el partido. Puede que en unas horas entren en prisión preventiva y la perspectiva de dos décadas a la sombra afloja las piernas, quiebra lealtades y suelta las lenguas.

La segunda es que la Audiencia da diez días al PSOE para entregar "la relación de pagos en metálico" durante toda la etapa de Pedro Sánchez. Veremos si tiene una explicación lo que hasta ahora no lo ha tenido.

La tercera es que en calidad de testigos, y por tanto con la obligación de decir verdad, han sido llamados a declarar en el caso Leire personas cercanísimas a Pedro Sánchez y que tienen mucho que aportar para esclarecer algunos detalles oscuros de la cloaca socialista: Santos Cerdán y Antonio Hernando.

¿Qué más puede ocurrir? Yo permanecería atento al transistor, porque esta es una de esas noches en las que aún pueden ocurrir más cosas.

Ábalos y Koldo viven la ansiedad de una espera fatal. Dentro de unas horas se va a celebrar la llamada vistilla y ambos tienen más que posibilidades, altas probabilidades, de entrar en la cárcel.

Es de lógica. La Fiscalía Anticorrupción ha pedido para ellos 24 y 19 años de prisión respectivamente. Teniendo en cuenta que se ha demostrado que manejaban grandes cantidades de dinero en efectivo y que unas penas tan elevadas incrementan el riesgo de fuga es más que posible que entren en prisión. De hecho, Ábalos ya ha hecho saber que si le imponen una fianza no va a tener con qué sufragarla porque, según él, le quedan 6.000 euros en la cuenta.

Son estos momentos de tensa espera cuando uno se siente peor que solo, abandonado, y masculla su rencor y su miedo. El miedo convoca al miedo porque suele provocar reacciones imprevisibles. Verán cómo en las próximas horas algunos diarios llevan a sus portadas primicias comprometedoras.

Mientras eso llega, Ábalos ya ha hecho saber que puede hacer daño. ¿Cómo? Confirmando que tenía conocimiento de la reunión en un caserío entre Pedro Sánchez y Arnaldo Otegi, a espaldas de los españoles y de su propio partido. Es verdad que en Sánchez la mentira es un proceso fisiológico, un rasgo de estilo, pero no deja de ser embarazoso que revelen una mentira tan flagrante.

Miren lo que dice Ábalos: "Sobre la reunión del presidente Pedro Sánchez, Santos Cerdán y Arnaldo Otegui en 2018 en un caserío para negociar la moción de censura contra Rajoy, sólo puedo decir lo que me contaron fuentes presenciales, y es que esa entrevista existió".

Hombre, fuentes presenciales… Vamos a descartar a Arnaldo Otegi. En realidad es natural que tanto su jefe directo, Pedro Sánchez, como su directo subordinado entonces, Santos Cerdán, informaran del resultado de una reunión tan delicada al Secretario de Organización, José Luis Ábalos.

Prueba de que ahora mismo ni en el Gobierno ni en el PSOE saben cómo reaccionar a esto es temerosa la respuesta de la vicepresidenta del Gobierno y visecretaria general del PSOE, María Jesús Montero

La otra víctima de Ábalos desencadenado ha sido más inesperada: Yolanda Díaz. Ábalos se queja de que Yolanda Díaz lo llame golfo y concluye con una advertencia en estilo pasivo agresivo: "Y ya que nos ponemos tan estupendos, quizás usted nos debería aclarar si la vivienda asignada para los ministros y ministras, y sus familias podía ser usada por otras personas sin derecho a ello".

No sabemos qué es lo que esconde esta frase, pero sí sabemos que sugiere que ya no se va a callar. Es más, en las próximas horas a buen seguro que se publicará alguna entrevista que no gustará en Ferraz.

Allí no cesan los problemas. El juez que investiga a la fontanera del PSOE llama a declarar como testigos a Santos Cerdán y Antonio Hernando por las reuniones con Leire Díez en Ferraz. Zamarriego cita también a dos empresarios para aclarar otros encuentros en los que pedía información contra la UCO y Anticorrupción para sabotear las investigaciones que afectan al Gobierno.

Es que si se fijan ustedes aquí corren en paralelo dos tipos de procesos: los que investigan los diferentes escándalos de corrupción y el que investiga el intento de sabotaje por parte de la fontanera del PSOE, Leire Díez, de las investigaciones de la corrupción.

Será interesante escuchar lo que tenga que decir Antonio Hernando. Les recuerdo, que la memoria es frágil. Hernando es uno de los Blanco Boys, ese grupillo de ex jóvenes que fueron apadrinados por José Blanco. La panda eran Hernando, Óscar López y Pedro Sánchez. Tras la traición del Comité Federal, ambos fueron recuperados por Pedro Sánchez y ubicados en un lugar muy cercano, que es el gabinete presidencial.

Bien, pues trabajando en el gabinete presidencial Hernando se reunió con Leire Díez durante los cinco días de reflexión de Sánchez.

La Audiencia da diez días al PSOE para entregar "la relación de pagos en metálico" durante toda la etapa de Pedro Sánchez. El juez Ismael Moreno pide los pagos en metálico y sus justificantes hasta el año 2024.