LA BRÚJULA

Monólogo de las ocho: "La presión sólo para Zelenski, con Rusia el duro negociador se vuelve suave y mullido"

Rafa Latorre reflexiona en su monólogo sobre la conversación telefónica entre Trump y Putin.

ondacero.es

Madrid |

Cuando se refieren a la llamada de hoy, la prensa estadounidense dice que es la primera charla "conocida" entre Donald Trump y Vladimir Putin desde que se puso sobre la mesa el alto el fuego.

Lo cierto es que la relación entre ambos está envuelta en la sospecha y es normal por una razón muy sencilla. Donald Trump ha insultado a medio mundo, desde Joe Biden a Volodimir Zelenski pero pasando también por los grandes popes del partido republicano. John McCain o George Bush. Casi la única persona a la que no se ha referido despectivamente jamás es a criminal de Chechenia, al asesino de Navalny, al ejecutor de Anna Politovskaya, al torturador de Bucha, al invasor de Ucrania.

Así que antes de que se hiciera públicos los supuestos términos de la charla entre ambos… nadie dudaba de que sería mucho más cordial que el último encuentro que mantuvo con Zelenski. Y así fue. E indica el desequilibrio moral de la nueva diplomacia estadounidense, que al invadido le prescribe únicamente que acepte su derrota y una rendición indigna…. y con el invasor se reparte los recursos estratégicos del país agredido. Incluido en el catálogo la central nuclear de Zaporiya.

La charla entre Trump y Putin

La charla ha durado una hora y media. No se conocen los detalles concretos… pero no se ha anunciado que Rusia se adhiera al alto el fuego propuesto, de lo cual se concluyó que Putin ha impuesto nuevas condiciones… ¿eso ha motivado la indignación de Trump y JD Vance y un consecuente aumento de la presión? No parece. La presión sólo para Zelenski, las imposiciones solo para Ucrania. Con Rusia el duro negociador se vuelve suave y mullido como si estuviera relleno de algodón.

Bienvenidos a la Brújula si se incorporan a esta hora a la sintonía de Onda Cero.

Hoy les saludamos desde Segovia, donde hemos convertido el Palacio del Quintanar en nuestro estudio. Hace frío y nos ha caído un buen chaparrón, porque la maldita Laurence, la maldita borrasca Laurence está viajando hasta el norte y recorriendo España dejando lluvias y bastantes complicaciones. Nosotros estamos aquí para hablar con gente interesante y para ocuparnos de una provincia que no sólo está plena de gastronomía y arte sino que tiene una pujanza y un dinamismo económico envidiable. Luego en la economía hablaremos con alguno de los empresarios que han traído prosperidad a Segovia y en la tertulia con el presidente de la Comunidad Alfonso Fernández Mañueco.

Política migratoria

Y ya veremos lo que le parece que la política migratoria en España la fije Junts, que además de un partido nacionalista identitario es del todo ajeno al interés general y ni siquiera gobierna ninguna identidad. Claro que el drama español es que el espejo de los acuerdos de Sánchez con Junts se encuentra en la Comunidad Valenciana, donde el PP ha subrogado su política migratoria a Vox. Así es como se construye España, mediante la cesión de lo más sensible, las políticas nucleares, a minorías radicales, por la pura necesidad y por asuntos circunstanciales.

Otra vez Junts ha impuesto su política identitaria al PSOE

Les cuento lo de la reforma de la ley de extranjería que hoy ha presentado el Consejo de Ministros. Otra vez Junts ha impuesto su política identitaria al PSOE y en consecuencia, presume de que, de los 4mil menores inmigrantes que colapsan los servicios de Canarias o Ceuta… 806 menores para Madrid, 795 para Andalucía, 478 para la Comunidad Valenciana y a Cataluña irán 20 o 30. Y así se va construyendo el país. 800 menores para Madrid y 30 para Cataluña. Esto lo ha pactado Pedro Sánchez con Junts, con los de Puigdemont. Como ocurre con la financiación… aquí quien fija los criterios obtiene toda la ventaja y es lo que está ocurriendo en este caso, como reconoce Miriam Nogueras.

La verdad es que daba un poco de reparo escuchar a Patxi López, portavoz parlamentario del PSOE, intentar justificar que el PSOE haya creado una especie de zona de exclusión de la solidaridad en Cataluña.

Es la España de las dos velocidades, la de la financiación singular de Cataluña y también la moral singular de Cataluña, pues la negativa a acoger inmigrantes sería una política ultra en cualquier comunidad pero no es Cataluña… ¿por qué? Por la misma razón que tantas cosas inaceptables se han vuelto aceptables…. por siete votos…

Bueno, había dejado a Patxi López rumiando una explicación, escuchen…

Es un argumento extraordinario el de Patxi López. Hombre… si Junts ha fijado los criterios de reparto, cómo va a beneficiar esto en Cataluña. Fíjense lo que supone el acuerdo para el PSOE. Por de pronto es una forma de reconocer que la presencia de menores inmigrantes no acompañados es más problemática de lo que el PSOE pregona. Es una forma de impugnar su discurso. ¿Por qué lo que Cataluña no quiere lo tiene que aceptar Madrid o Andalucía?

Como es normal, la Comunidad de Madrid ya amenaza con acciones legales para frenar este atropello o al menos reclamar los recursos necesarios para gestionarlo. Es que Madrid a más inmigrantes por habitante que Cataluña y el agravio respecto a Andalucía o Murcia son descomunales.

En el Partido Popular están solviantados, porque gobiernan en la mayoría de las comunidades y resulta que los criterios para la reubicación de los inmigrantes las marca Junts, que lo único que gestiona son las coacciones de sus 7 votos necesarios para sostener a Sánchez.

Claro que el PP también tiene lo suyo porque después del pacto de Mazón con Vox, con qué autoridad va a criticar que el PSOE haya subrogado su política de inmigración a Junts. Vamos a recordar que lo que el PP ha pactado con Vox no es una política migratoria común… porque si el PP dijera… pues fuera todos los menores… no se acoge a ninguno en ningún lado… pues al menos sería coherente. Pero lo que ha pactado es que la Comunidad Valenciana sea una zona especial donde no se acoge como en el resto. Con lo que el resto de las comunidades tienen que sentirse agraviadas y confundidas porque si mal no recuerdo, los acuerdos de gobierno con Vox se rompieron precisamente porque se negaron a asumir en toda España su política de inmigración. O sea que la cesión del PP a Vox en la Comunidad Valenciana, que la igualdad de los españoles le resulta más negociable de lo que finge cuando quien la pone en almoneda es el PSOE.