La pasada semana se hicieron públicos los resultados de una investigación publicada en The British Medical Journal que advierte del efecto rebote de los medicamentos basados en la hormona GLP1 cuando se usan para la pérdida de peso. Esta hormona está presente en el popular fármaco Ozempic, inicialmente destinado para personas con diabetes.
El artículo defiende que en aquellos casos en los que se emplea en la pérdida de peso, cuando se retira el fármaco, el cuerpo tiende a recuperar su estado anterior rápidamente. Esta recuperación de peso acelerada ocurre sin importar cuánto peso se haya logrado perder inicialmente, por lo que el efecto rebote es intrínseco a dejar el fármaco.
Para ahondar en este asunto, Rafa Latorre conversa en La Brújula con la doctora Susana Monereo, al frente del Servicio de Endocrinología y Nutrición en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid. Monereo advierte que "el efecto rebote siempre existe cuando el cuerpo pierde peso". La facultativa defiende que "la grasa corporal es una reserva de energía para el organismo y la cuida como oro en paño", explica. Por tanto, "cada vez que se le vacía la defensa hace lo posible por volverla a recuperar".
De esta manera, asegura, "el peso se va a recuperar siempre" si no se mantienen hábitos saludables. Monereo insiste en que el uso de este tipo de fármacos "no cambia nada". Es decir, "ayudan a modificar los hábitos, pero no hacen nada por sí mismos".
En relación con este mismo asunto, la doctora recuerda un apunte que no debe pasar por alto: "Estamos hechos para vivir en tiempos de las cavernas". Es decir, el ser humano "vive bien en la escasez, pero no sabemos defendernos de la abundancia".
Inhibición del deseo
La hormona que contiene Ozempic"es la hormona de la saciedad", explica la doctora. "Produce saciedad a nivel cerebral y hace que el estómago se vacíe más despacio", por lo que genera saciedad gástrica, añade. "Ahora sabemos que entran en otros sitios del cerebro y que también eliminan la ansiedad emocional en la comida". Es decir, "reduce mucho el capricho", la gula y los antojos.
A pesar de los beneficios demostrados para lograr la pérdida de peso, Monereo insiste en que no está destinado para todos los casos. Según explica, las personas "no necesitan el fármaco para perder 2 kilos". En cambio, sí puede ser necesario "para perder 50 kg".
En esta línea, la doctora recuerda que Ozempic es un medicamento que "hay que usar bien" y que "por sí solo el fármaco no hace nada", por lo que "hay que combinarlo con dieta y ejercicio".
