“Aunque Vietnam estuvo más de mil años dominado por China y su influencia se nota en un montón de cosas, como el calendario lunar que marca el Año Nuevo, el Tet es otra historia”, asegura Elena del Amo, que explica que “esta fiesta sería el equivalente a nuestra Navidad” y se vive con tal intensidad que Elena advierte: “si me preguntas cuándo NO viajar a Vietnam, te diría que ahora”. Durante más de una semana, el país “se paraliza literalmente”: las ciudades se vacían, las familias regresan a sus pueblos y cierran tiendas, restaurantes y museos. “No hay forma de encontrar un billete de tren o avión, los precios se disparan... Vamos, que mala idea para la mayoría de los viajeros”. Sin embargo, del Amo matiza: “si lo que quieres es ver Vietnam en estado puro y sin casi turistas, entonces no es el peor momento, sino el mejor”.

Tradición, superstición y ‘reseteo’ espiritual
Aunque coincide en fechas con el Año Nuevo chino, el Tet tiene rasgos propios. No se centra tanto en desfiles como en la celebración familiar y en un proceso de limpieza y renovación. “Se limpian de arriba abajo las casas para expulsar la mala suerte, se pagan las deudas, se saldan rencillas”, y se adornan con flores y kumquats como símbolo de prosperidad. En un país oficialmente laico y comunista, la práctica espiritual sigue muy presente. Templos y pagodas se llenan de inciensos y ofrendas. “Nadie quiere empezar el año sin pedir, como aquí, salud, dinero y amor, que es lo que importa”. Elena resume la aparente contradicción: “A pesar de ser en teoría ateos, muchos visitan todo el año las pagodas y los templos… porque los vietnamitas, lo que son, es increíblemente supersticiosos”. Durante el Tet se consulta el horóscopo y se cuidan incluso las primeras palabras del año.

Un país joven, dinámico y resiliente
La imagen rígida que algunos esperan de Vietnam no coincide con la realidad. “Aun siendo un país oficialmente comunista, se trata de uno de los lugares más dinámicos y comerciales de Asia”, con ciudades como Hanói y Ho Chi Minh llenas de actividad. “Por mucho que la política sea comunista, la economía es capitalista, no, lo siguiente…”. Sobre la huella de la guerra, Elena señala que, pese a películas como Apocalypse Now o Platoon, la sociedad ha pasado página: “Viajar allí te hace entender lo que de verdad significa la palabra resiliencia”. Más de la mitad de la población tiene menos de 35 años y, aun así, mantiene tradiciones como regresar al pueblo por el Tet. El resultado son estaciones colapsadas, mercados abarrotados y, después, ciudades casi vacías.“Que nadie diga que no avisamos: es el peor momento para organizar un itinerario milimétrico, pero puede ser el mejor para ver una cara del país que no aparece en las guías y entender el alma vietnamita”.

Escucha el audio completo de este reportaje de Elena del Amo para Gente viajera, el programa de viajes de Onda Cero que se emite sábados y domingos de 12:00 a 14:00h, presentado por Carles Lamelo.
