“La Mancha tiene más nombre que conocimiento por parte de los viajeros”, según Enrique Domínguez Uceta. Más allá de la figura literaria de Don Quijote, esta tierra combina historia, arte, gastronomía y vino. “El vino de Castilla-La Mancha puede conseguir aumentar el interés por la tierra de Don Quijote”, añade.

Alcázar de San Juan, ciudad de historia y tradición
Rodeada de viñedos, Alcázar de San Juan sorprende por su riqueza patrimonial. “Me gusta subir al Cerro de los Molinos, recorrer el barrio de Santa María y subir al Torreón del Gran Prior”, comenta Enrique. Destaca su Museo Municipal, la iglesia de San Francisco, el observatorio de aves del complejo lagunar y sus animadas fiestas como Carnavalcázar.

Campo de Criptana: molinos y casas cueva
“Me gustan los molinos de viento de Campo de Criptana, los que inspiraron el episodio del combate con los molinos de Don Quijote”, recuerda Domínguez Uceta. En el Cerro de la Paz se encuentran tres molinos del siglo XVI y el barrio del Albaicín. Destaca su museo del carruaje, sus casas cueva y el legado de la Orden de Santiago.

Pedro Muñoz: agua, vino y patrimonio
“En Pedro Muñoz hay agua... que parece un milagro en La Mancha”, apunta Enrique. Su complejo lagunar alberga flamencos y aves acuáticas. El pueblo conserva ermitas, casas nobles, norias antiguas y un importante patrimonio cultural. Su Festival del Mayo manchego y su posición estratégica lo convierten en un destino clave dentro de la Ruta del Quijote y los Caminos del Vino.

Tres pueblos, muchas razones para viajar: “Sólo hemos hablado de tres pueblos que justifican un viaje”, concluye Enrique Domínguez Uceta, invitando a descubrir los paisajes manchegos del vino, perfectos para recorrer en otoño.
Puedes escuchar el reportaje completo de Enrique Domínguez Uceta en este podcast de Gente viajera, el programa de viajes de Onda Cero presentado por Carles Lamelo que se emite sábados y domingos de 12:00 a 14:00h.
