Praga conserva el encanto de una ciudad medieval que ha sabido integrar con elegancia las corrientes artísticas más modernas. Su arquitectura abarca desde el gótico de la catedral hasta el barroco, el art nouveau y la vanguardia representada por la famosa Casa Danzante de Frank Gehry. Esta mezcla de estilos convierte cada paseo por su casco histórico en una lección de arte al aire libre, ideal para los viajeros que disfrutan de las ciudades con historia.

Los mercadillos navideños más emblemáticos
El mercadillo de la plaza de la Ciudad Vieja, en el corazón de Stare Město, es el más famoso de Praga. Se inaugura el 29 de noviembre y permanece abierto hasta el 6 de enero, con decenas de casetas de madera donde se venden adornos, coronas de Adviento, figuras hechas con hojas de maíz y dulces típicos como los pastelillos de miel. No faltan las bebidas calientes —vino especiado o aguamiel— ni las comidas al aire libre: jamón asado, salchichas, castañas o almendras garrapiñadas.
Una curiosidad local es la venta de carpas vivas, el plato tradicional de la cena navideña checa, que las familias compran con antelación y conservan vivas hasta el momento de cocinarlas.

Cultura, música y ambiente festivo
Durante la Navidad, Praga se llena de música y espectáculos. En la plaza principal se levanta un gran árbol de Navidad y un escenario donde actúan grupos de danza y coros populares. Además, la Ópera Estatal, el Teatro Nacional y la Laterna Mágika ofrecen conciertos y representaciones especiales.
Otros mercadillos destacados se reparten por la ciudad: el de Náměstí Republiky, el histórico Havel, y el animado mercadillo de la plaza de Wenceslao, abierto hasta las diez de la noche, rodeado de bares, restaurantes y locales de jazz.
Puedes escuchar el audio del programa Gente viajera, el espacio de viajes de Onda Cero que se emite sábados y domingos de 12:00 a 14:00h presentado por Carles Lamelo, en este reportaje elaborado por Enrique Domínguez Uceta.
