El Atlas Medio no es ni desierto ni playa, sino un espacio lleno de vida y tradición. Sus valles y bosques de cedros son hogar de pastores bereberes, cuya economía se basa en el pastoreo. Al este, se encuentra el Parque Nacional Tazekka, con gargantas y grutas, mientras que al sur, los bosques de cedros y lagos turquesa, como el Parque Nacional de Ifrane, ofrecen paisajes que parecen de otro mundo. La zona también cuenta con montañas de casi 3.400 metros, como el Jebel Bou Naceur, que añaden un toque de majestuosidad a la región.

Fez: una ciudad llena de historia y cultura
Fez es una de las ciudades más antiguas y fascinantes de Marruecos. Fundada en el siglo VIII por el primer sultán de la dinastía Idrisi, fue en su momento capital espiritual y cultural del país. Hoy, su medina, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es una de las más grandes del mundo, solo comparable a Marrakech, Damasco o El Cairo. La medina de Fez es un laberinto de callejuelas donde el tiempo parece haberse detenido, con mezquitas, madrasas, fuentes y tiendas tradicionales.
Uno de los secretos para no perderse en Fez es usar como referencia la Bab Boujeloud, una puerta azul y verde que marca la entrada a la medina. Desde allí, las calles estrechas y llenas de vida llevan a lugares emblemáticos como la Madrasa Bou Inania y la universidad de al-Qarawiyyin, la más antigua del mundo en funcionamiento. Además, las curtidurías de Chouara, con sus pozos de tintes y aromas intensos, ofrecen una experiencia sensorial única.

Volubilis y Meknés: joyas del pasado romano y bereber
A pocos kilómetros de Fez se encuentra Volubilis, uno de los yacimientos romanos mejor conservados de África. Patrimonio de la Humanidad, este sitio revela las ruinas de una antigua ciudad dedicada al comercio de aceite de oliva y trigo. Sus mosaicos, puertas monumentales y villas romanas con patios y columnas transportan a los visitantes a otra época. La visita al atardecer, cuando la luz dorada ilumina las ruinas, es especialmente recomendable.
Cerca de allí, Meknés fue una de las grandes capitales imperiales de Marruecos. Fundada por la tribu bereber Miknasa, alcanzó su máximo esplendor bajo el sultán Mulay Ismaíl, quien construyó murallas, puertas y palacios impresionantes. La Bab Mansour, la Plaza el-Hedim y el Mausoleo de Mulay Ismaíl son algunos de sus puntos destacados. Un lugar menos conocido pero lleno de historia es la Prisión de Kara, una antigua cárcel subterránea que añade un toque misterioso a la visita.
¿Listo para explorar Marruecos y su Atlas Medio? Este viaje te permitirá descubrir lugares muy especiales y por descubrir, rodeados de historia, naturaleza y cultura auténtica.
Puedes escuchar el audio del programa Gente viajera, el espacio de viajes de Onda Cero que se emite sábados y domingos de 12:00 a 14:00h presentado por Carles Lamelo, en este reportaje elaborado por Irene González.
#ViajesMarruecos #AtlasMedio #TurismoCultural
