El "Happy Slam": Mucho más que un torneo de tenis
Tal y como se ha comentado en los micrófonos de Onda Cero, el Open de Australia no es solo una competición; es un festival. Bautizado por Roger Federer como el "Happy Slam" (el Grand Slam feliz), el torneo destaca por su ambiente festivo y multicultural.
Marc González destaca que el evento trasciende lo deportivo: "El propio torneo crea ese ambiente de festival con muchos espacios al aire libre, conciertos en directo y pantallas gigantes". Además, las instalaciones de Melbourne Park están diseñadas pensando en el espectador, ofreciendo una experiencia cómoda incluso para quienes viajan desde el otro lado del mundo. No es casualidad que el año pasado batiera el récord de asistencia con más de 1.200.000 personas.
Supervivencia al calor: Protocolos y techos retráctiles
Uno de los puntos críticos abordados en la entrevista en 'Gente viajera' es la ola de calor. En enero, Melbourne puede alcanzar temperaturas extremas, superando con frecuencia los 40 °C. Para los viajeros españoles que llegan desde el invierno europeo, el choque térmico es considerable.
- Los expertos recomiendan seguir pautas estrictas:
- Hidratación constante (el recinto ofrece estaciones de agua gratuita).
- Evitar el sol directo en las horas centrales (de 11:00 a 15:00).
- Uso obligatorio de protección solar y búsqueda de sombras o aire acondicionado.
Afortunadamente, el Open de Australia es el único Grand Slam que cuenta con tres pistas centrales cubiertas con techos retráctiles. "Si la cosa se pone fea, suspenden los partidos en las pistas exteriores y concentran el juego en las centrales, que actúan como refugio climático", explica González.
Melbourne y la escapada obligada a Sídney
La ciudad de Melbourne se vuelca completamente con el torneo durante el mes de enero. Más allá del tenis, la ciudad ofrece una vibrante agenda cultural, barrios con arte urbano y una gastronomía de primer nivel.

Sin embargo, viajar hasta Australia bien merece explorar más allá de Victoria. Desde el programa de Carles Lamelo se recomienda encarecidamente aprovechar el viaje para visitar Sídney. Situada a solo una hora y media en avión, es la postal icónica del país con su Ópera y sus famosas playas, convirtiéndose en el complemento perfecto para la experiencia deportiva en Melbourne.
Naturaleza y motor: F1 y la Isla de los Pingüinos
Para aquellos que busquen extender su estancia o diversificar sus actividades, los alrededores de Melbourne ofrecen joyas naturales impresionantes. Una de las excursiones más recomendadas es la visita a Phillip Island, donde al atardecer se puede presenciar el famoso desfile de pingüinos en la playa, o recorrer la Great Ocean Road para admirar los Doce Apóstoles.
Además, Australia es tierra de velocidad. Si tu viaje no coincide con el tenis, el calendario deportivo de Melbourne es extenso: en marzo acoge la primera carrera del mundial de Fórmula 1 en Albert Park, y en noviembre, el gran premio de MotoGP en el circuito de Phillip Island.
Escucha 'Gente viajera' con Carles Lamelo, todos los sábados y domingos en Onda Cero, para descubrir los mejores destinos y consejos de viaje.
