La mayor parte de las instalaciones del Ámsterdam Light Festival se exponen a lo largo de los canales e “incluso sobre sus aguas”, tal como ha ocurrido en las anteriores trece ediciones. Los habitantes de Ámsterdam, conocedores del espectáculo, reservan con antelación su plaza en los tradicionales barcos que recorren los canales, ya que contemplar el festival desde el agua es la forma más espectacular de disfrutarlo. Las obras se iluminan diferentes horas según el día: entre semana comienzan alrededor de las 16:30–17:00h, cuando ya está oscuro, y se mantienen encendidas hasta las 22:00 o 23:00h.

El visitante puede recorrer el festival en barco, pero también a pie o en bicicleta siguiendo un itinerario disponible en una app descargable. Con una pequeña aportación —“creo que 6€”, señala Elena— se accede a la información completa de cada obra, una contribución que ayuda a la continuidad de este evento gestionado por una fundación privada. Sin embargo, las instalaciones pueden verse gratuitamente desde la calle.

Una edición con mensaje: “Legacy”
Este año, el festival propone el concepto “Legacy” (“Legado”), invitando a los artistas a reflexionar sobre qué herencia cultural, tecnológica o personal se transmite a las futuras generaciones. Entre los participantes destaca el español spY, “que pasó de ser un grafittero en los 80 a intervenir con sus obras juguetonas en las calles de montones de ciudades europeas, de El Cairo y hasta de Hong Kong”. Junto a él, otros creadores internacionales presentan montajes de luz monumentales que vestirán el centro de la capital holandesa hasta mediados de enero.

Escucha el audio completo de este reportaje de Elena del Amo para Gente viajera, el programa de viajes de Onda Cero emitido sábados y domingos de 12:00 a 14:00h y presentado por Carles Lamelo.
