EN BUENAS MANOS

La mujer para Gennaro

Fruto de su dedicación intensa posee un entrenamiento clínico quirúrgico fuerte e innovador que permite una perfecta interpretación en diferentes problemas del suelo pélvico y la implementación de las más nuevas y eficaces herramientas de tratamiento en Prolapso, Incontinencia, Dolor pélvico, Trastornos Sexuales, Estética Ginecológica, Regenerativa y Funcional.

Dr. Bartolomé Beltrán

Madrid | 26.07.2020 17:08 (Actualizado 27.07.2020 09:06)

la mujer para Gennaro
la mujer para Gennaro | Redacción

Apuesta por la mujer del siglo XXI. Lo hace con rigor ideológico y cultural en el momento en el que vivimos, busca soluciones, mientras la ciencia médica, a veces, en la búsqueda de la precisión, las terapias génicas, las nanoterapias, inmunoterapias e incluso terapias regenerativas nos robotizan en lugar de entrar de lleno en la esencia vivencial de la mujer. Fruto de su dedicación intensa posee un entrenamiento clínico quirúrgico fuerte e innovador que permite una perfecta interpretación en diferentes problemas del suelo pélvico y la implementación de las más nuevas y eficaces herramientas de tratamiento en Prolapso, Incontinencia, Dolor pélvico, Trastornos Sexuales, Estética Ginecológica, Regenerativa y Funcional.

Como es argentina, formada en la Universidad de Córdoba y ha tenido estancias de especialización en lugares tan dispares como Arabia Saudí, el Hospital del Prado o en su despacho actual en el Ruber de Juan Bravo, mi equipo me reclamó que le prestara atención. En nuestro programa de televisión, un 40 por ciento de visitas son de consistentes mujeres de diferentes áreas de la medicina, podría citar a la doctora Rubio, Carmen Ayuso, Maite Herráiz, Gómez-Arrayás, S. Prados, Y. Quijano, Corazón Hernández, E. Barraquer o B. Glez-Meli.

Desde el primer segundo de emisión llenó la estancia de conocimiento, capacidad, sociología clínica y valores. Es la doctora María Natalia Gennaro Della Rossa.

Como dijo Borges a Sabato en un almacén donde alguien estaba payando, podríamos decir de ella “siéntese con eminencia en el sillón soberano, si se sienta su presencia se habrá sentado lo humano”.