CON DIEGO FORTEA

Lo contó la radio - Con Juan Herrera (25.08.2025)

Juan Herrera: publicista, guionista y una de las voces más originales de la radio española, repasa en esta entrevista un recorrido que va desde sus inicios improvisados en Radiocadena hasta la creación de formatos tan influyentes como Jack el despertador o No somos nadie en M80. Con recuerdos de La Radio de Julia, reflexiones sobre la creatividad y la poesía en el humor y su admiración por Jesús Quintero, Herrera abre las puertas de su particular universo sonoro.

Diego Fortea

Madrid |

Aunque nunca planificó dedicarse a la radio, Juan Herrera acabó cayendo en ella casi por casualidad, animado por un amigo mientras tenía una agencia de publicidad. Pronto entendió que el medio debía vivirse “de pie” y con energía, algo que echa de menos en una radio que, según él, ha quedado demasiado sentada en la información.

En Radiocadena Española comenzó con El pupitre loco, un show de entrevistas y humor en el que ya mostraba su estilo irreverente. Pasó después a Radio 3 con Jack el despertador, uno de los primeros experimentos de programa humorístico matinal, y más tarde a Radio Voz. Su carrera dio un salto cuando se incorporó a La Radio de Julia en Onda Cero, con Miguel Ángel Coll, donde se hicieron llamar los “fontaneros”, que se dedicaban a un peculiar zapping radiofónico. Allí conoció a Pablo Motos, con quien acabaría formando tándem creativo tras la salida de Julia Otero.

Juntos dieron forma a la primera hornada de monólogos de El Club de la Comedia y, después, asumieron un reto mayor: llenar el hueco que había dejado Gomaespuma en M80. Así nació No somos nadie, un morning que llegó a reunir a 780.000 oyentes con secciones de Juancomo Verdades como puños, El santoral, o La familia variable.

Herrera también ha explorado la literatura con títulos como La radio de piedra, inspirado en una historia real de su abuelo y una radio construida con galena. En la conversación reivindica la necesidad de recuperar la belleza y la poesía en el humor, recuerda la influencia de Tonino Guerra en su visión creativa y confiesa su admiración por Jesús Quintero, “El Loco de la Colina”, a quien considera uno de los grandes radiofonistas de nuestra historia.