Ana Rodríguez Benito, riojana de adopción y de corazón, natural de Las Palmas de Gran Canaria, allí nació en 1985, aquí llegó y fundó, en 2011, junto a su perra Frida, el proyecto Dejando Huella, una entidad que desarrolla proyectos sociales en el campo de las Intervenciones Asistidas con Animales para, niños y adolescentes con autismo, apoyo emocional a personas afectadas de salud mental, grupos de la tercera edad y personas en riesgo de exclusión social. Nos dicen que está enamorada de esta tierra y de su gente, ligada a Logroño de toda la vida con familia y amigos. Su formación va desde la educación al adiestramiento, también colabora con Logroño Deporte con la actividad deportiva Agility que se imparte en las Norias desde 2015.