TRUCOS CASEROS

El truco casero con el que puedes quitar las manchas de la almohada sin dañarla

Solo son necesarios tres ingredientes. Para su mejor conservación es recomendable usar una funda, lavarla según lo indicado en la etiqueta...

Nerea Pardillo

Madrid |

Una cama
Una cama | Pexels

Todos los objetos, con el paso del tiempo, empiezan a presentar síntomas de desgaste. Por ejemplo, en el caso de la almohada es habitual que le salgan manchas amarillas derivadas del sudor, la grasa del pelo, la saliva... No son fáciles de eliminar y normalmente no suele ser suficiente con lavar la funda en la lavadora.

Si bien, como para casi todo, existe un truco casero que funciona mejor que los detergentes. Solo son necesarios tres ingredientes: bicarbonato, vinagre blanco, agua y un recipiente. Sin embargo, hay que tener cuidado: si la almohada es de plumas, esta mezcla no sirve porque puede estropear las fibras.

Cómo preparar la mezcla para eliminar las manchas de la almohada

Las cantidades exactas son:

  • 2 tazas de agua caliente
  • 1 taza de bicarbonato de sodio
  • Media taza de vinagre blanco
  • Un recipiente grande o balde

En primer lugar, hay que mezclar en el recipiente el bicarbonato, el vinagre y el agua caliente. La reacción de los tres ingredientes desencadenará burbujas, porque el resultado es una mezcla desinfectante.

Una vez que los ingredientes estén bien mezclados, hay que sumergir la almohada en la mezcla resultante y dejarla en remojo durante 30 minutos. Pasado este tiempo, si la mancha no ha salido por completo, puede utilizarse un cepillo de dientes o un paño suave y hacer movimientos circulares sobre ella.

Una vez hecho esto, hay que enjuagarla con abundante agua tibia y después secarla en un lugar bien ventilado o al aire libre. Tiene que quedar completamente seca para evitar que desarrolle humedad o mal olor.

Excepciones y consejos de mantenimiento

Si la almohada es de plumas, no es recomendable usar esta mezcla porque las fibras pueden acabar dañadas. En el caso de que las manchas sean muy antiguas, es probable que no se eliminen por completo. Además, si no se seca bien, puede desencadenar mal olor.

Para que la almohada se mantenga en buen estado y dure más tiempo es recomendable utilizar una funda protectora y lavarla una vez a la semana, al igual que las sábanas. La almohada, como tal, si el material lo permite, es recomendable lavarla dos veces al año siguiendo las instrucciones del etiquetado.

Antes de hacer la cama es bueno sacudirla suavemente para redistribuir el relleno y que mantenga su forma. Si es posible, se puede aspirarla de vez en cuando para que no acumule polvo. Por último, acerca de cada cuánto hay que cambiar la almohada, los expertos recomiendan hacerlo cada dos o tres años. Y si no, cuando haya perdido su forma y relleno.