El Tribunal de Instancia de Briviesca (Burgos) ha acordado dejar sin efecto el desahucio de las exmonjas de Belorado, que estaba previsto para este viernes 3 de octubre a las 10:00 horas, tras los recursos presentados por las exreligiosas contra la sentencia del pasado 31 de julio que las condenaba a desalojar el monasterio burgalés.
Es un aplazamiento que era previsible porque la defensa de las exreligiosas informó hace unas semanas de que iba a recurrir la sentencia de desahucio del Monasterio de Santa Clara. En un principio, el desahucio estaba previsto para el 12 de septiembre, pero con el objetivo de respetar los 20 días de los que disponían para recurrir ante la Audiencia Provincial la sentencia.
Las ocho exmonjas han recibido con esperanza esta respuesta, según ha contado uno de sus abogados, Florentino Aláez, a EFE. Ahora hay que esperar la resolución de la Audiencia Provincial, aunque Aláez espera que les dé la razón y desestime por completo la demanda.
Sobre si el arzobispado de Burgos podría solicitar la ejecución provisional de la sentencia, mientras la Audiencia resuelve del todo, el abogado ha indicado que "no es frecuente", porque la misma no es firme.
El pasado 31 de julio se emitió la orden de desahucio
La orden de desahucio de las exmonjas se emitió el pasado 31 de julio, dos días después de celebrarse la vista oral que dio la razón a la Iglesia católica sobre la propiedad del monasterio de Santa Clara de Belorado. Sin embargo, no especificaba una fecha fija para su salida voluntaria, pero sí se señalaba el 12 de septiembre como día para desahuciarlas si no se iban ellas por su propio pie.
Como agosto es un mes en el que no se llevan a cabo procedimientos judiciales, a principios de septiembre los abogados presentaron un primer recurso de apelación y un escrito pidiendo que se dejara sin efecto el desahucio. Un día antes, el juzgado confirmó el aplazamiento al 3 de octubre, ahora suspendido.
Las monjas anunciaron su salida de la Iglesia católica el 13 de mayo de 2024 y fueron excomulgadas por un delito de cisma el 22 de junio. En un principio eran 10 monjas, pero dos abandonaron el convento unos meses después del cisma.

