La isla de Tenerife prosigue con normalidad este viernes con las actividades previstas en el marco del simulacro de erupción volcánica en Garachico, una iniciativa enmarcada en el programa europeo EU-Modex de protección ante las emergencias.
Este ejercicio, que ha despertado conciencia y curiosidad entre los ciudadanos, visitantes y periodistas en el municipio, implica en la jornada de este viernes a más de 1.000 efectivos de seguridad y emergencia, entre ellos de la Guardia Civil, Policía Nacional, Bomberos, Policía Local, agentes forestales y Cruz Roja.
La jornada simulada comenzó con normalidad a las 8.30 horas a través de una rueda de prensa que advertía de la posibilidad de una "erupción volcánica en cuestión de horas".
Asimismo, la presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, informaba desde primera hora de la posibilidad directa de afección a los municipios más próximos: Garachico, El Tanque y Santiago del Teide.
Poner a prueba los protocolos
El simulacro busca poner a prueba los distintos protocolos de actuación frente a una emergencia volcánica, incluyendo evacuación, confinamiento, gestión de recursos, coordinación institucional, y comunicación con la ciudadanía, involucrando instituciones, fuerzas de seguridad, servicios de emergencias y la población de los municipios afectados.
En este marco, el Cabildo de Tenerife adoptó medidas preventiva desde la jornada de este jueves, según avanzó la presidenta, que hizo referencia a la evacuación de personas vulnerables de los municipios con mayor afección.
Poco después, a las 9.00 horas, se dio a lugar el primer aviso del sistema de alertas en emergencia Es-Alert, que dio inicio a la evacuación simulada de vecinos en la zona de Muelle Viejo.
Sobre las 9.20 horas, sonó la alerta informativa para el resto de la isla.
Balance de emergencias y aspectos a mejorar
Eric Quintero, técnico de la unidad de emergencias de Cruz Roja Santa Cruz de Tenerife, ha señalado que una vez recuperados del "caos natural" de toda situación de emergencia en su punto inicial, en este caso simulada, se ha logrado recuperar el trabajo previsto con normalidad y "agilidad", una situación a la que ha sumado una "receptividad" destacable en la población.
Así, una hora después del comienzo del simulacro, 110 personas evacuadas llegaron a pasar por las casetas de emergencia de Cruz Roja --la previsión indicaba un total de 200 personas afectadas por la evacuación--, ubicadas en Muelle Viejo, mientras esperaban su traslado al albergue provisional.
En concreto, matizan, Cruz Roja cuenta en esta simulación de riesgo volcánico en Garachico con un total de 80 efectivos, desde psicólogos y personal sanitario hasta personal de logística.
"La persona, dependiendo de su necesidad, se le puede derivar a un psicólogo que le pueda transmitir tranquilidad, aunque por lo general se le hace una entrevista corta y rápida con datos identificativos para después tratar de atenderlas de la mejor forma posible", ha señalado Quintero sobre la organización establecida desde los puestos de campaña de Cruz Roja.
Sobre los aspectos a mejorar de cara al futuro, advierte de que si bien es pronto para evaluar, siempre habrá sobre lo que avanzar, como la inmediatez en la atención y respuesta a la emergencia y la necesidad de incrementar personal así como su especialización.
Junto a las personas, también ha estado prevista en este simulacro la evacuación de animales.
Así, María Luisa Fernández Miguel, del Colegio Oficial de Veterinarios de la provincia, ha valorado las primeras horas de actuación, en donde se han recibido "múltiples llamadas, de sitios distintos" y donde se intenta gestionar todo de la mejor manera posible.
"En este simulacro no tenemos animales reales. Los animales no deben de estar en un simulacro como este, para evitar que se pongan nerviosos", ha señalado.

