Alimentación

Siete alimentos con respaldo científico que te ayudan a sentirte más joven si tiene más de 65 años

Una dieta equilibrada proporciona al cuerpo los nutrientes necesarios para funcionar correctamente, fortalecer el sistema inmunológico y prevenir enfermedades.

Alicia Bernal

Madrid |

Los productos vegetales de buena calidad nos ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares
Los productos vegetales de buena calidad nos ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares | Pixabay

Cada vez somos más conscientes de la importancia que tiene alimentarse bien para mantener una buena salud física y mental. Una buena alimentación contribuye al desarrollo adecuado, mejora la concentración, el estado de ánimo y el rendimiento diario. Además, en el caso de las personas más mayores, mantener una dieta equilibrada ayuda a conservar la masa muscular, fortalecer los huesos y prevenir enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión o las afecciones cardíacas.

Por todos es conocido el impacto positivo que tiene una dieta mediterránea en la salud, ya que está basada en el equilibrio, la variedad y el consumo de alimentos frescos y naturales. Una parte fundamental de su composición en el día son las frutas y verduras. Esta importancia la avala un estudio reciente realizado por investigadores de Harvard, quienes descubrieron que adoptar una dieta basada en plantas puede mejorar la salud y aumentar la probabilidad de vivir más tiempo, incluso si no se empieza hasta la mediana edad.

Alimentos que ayudan a envejecer saludablemente

El artículo, publicado en la revista Nature Medicine en marzo de este año, encontró una asociación entre una alimentación basada en plantas y un envejecimiento saludable. Y de esta manera pudo definir siete alimentos que consumidos de forma diaria pueden ayudarte a envejecer de forma saludable:

  • Frutas
  • Verduras
  • Granos integrales
  • Legumbres
  • Frutos secos
  • Grasas insaturadas
  • Productos lácteos bajos en grasa (con moderación)

Alimentos que es mejor limitar

Por contra, hay algunos alimentos que es mejor limitar su consumo o abstenerse de comerlos:

  • Bebidas azucaradas: su consumo frecuente se asocia con obesidad, diabetes tipo 2, caries dentales y problemas metabólicos. Además, pueden generar dependencia al azúcar y afectar la salud del hígado.
  • Carnes rojas: aunque aportan proteínas y hierro, su consumo excesivo puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, colesterol alto y ciertos tipos de cáncer, especialmente el de colon. Contienen grasas saturadas que, en exceso, pueden elevar los niveles de colesterol LDL (“malo”).
  • Grasas trans: son grasas artificiales presentes en productos ultraprocesados, fritos o de bollería industrial. Están directamente relacionadas con un mayor riesgo de enfermedades del corazón, inflamación y diabetes tipo 2.
  • Sodio: el consumo elevado de sal favorece la hipertensión arterial, lo que aumenta el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares. Además, puede provocar retención de líquidos y sobrecarga renal. Hay que tener en cuenta que la mayoría del sodio que consumimos proviene de alimentos procesados y no de la sal añadida en casa, por lo que debemos mirar bien la información nutricional de los alimentos procesados que compramos.
  • Carnes procesadas: embutidos, salchichas, jamón, tocino, etc. son carnes que contienen nitritos y conservantes que pueden ser perjudiciales para la salud. Además, suelen tener alto contenido en sodio y grasas saturadas.