SALUD

Sanidad recomienda a los bebés vacunarse del virus VRS: qué es y cuáles son sus síntomas

El VRS puede afectar a personas de todas las edades, pero es muy común en niños pequeños. Sus síntomas son leves, parecidos al resfriado, aunque puede provocar infecciones pulmonares graves.

ondacero.es

Madrid | 13.09.2023 18:09

Un niño se pone una vacuna en una fotografía de archivo.
Un niño se pone una vacuna en una fotografía de archivo. | EFE/Jeffrey Arguedas

La Comisión de Salud Pública ha aprobado hoy los criterios de la próxima campaña de vacunación que este año comenzará la semana del 25 de septiembre. Entre las novedades se incluye la inmunización de los bebés y niños contra la gripe y el virus respiratorio sincitial (VRS) que provoca la bronquiolitis en bebés. Por lo general, causa síntomas leves parecidos al resfriado, aunque puede llegar a provocar infecciones pulmonares graves, especialmente en bebés.

Este virus puede afectar a personas de todas las edades, pero es muy común en niños. La mayoría de los pequeños se infectan de VRS a los dos años. Para este año, se ha establecido una nueva fórmula de anticuerpos monoclonales por la que tan sólo es necesaria una inyección para toda la temporada del VRS, que abarca del otoño a la primavera.

Las vacunas contra la gripe están recomendadas para los niños de entre los seis y los 59 meses de forma generalizada.

Qué es el VRS

El virus respiratorio sincitial es una enfermedad viral común cuyos síntomas no difieren de un resfriado. Aunque, podría llegar a provocar infecciones pulmonares graves, especialmente en bebés, adultos mayores y personas con problemas médicos serios. Esta afección es la causante de bronquiolitis y neumonías y cada año las áreas pediátricas de los hospitales se tensionan con ingresos de bebés que la han contraído.

Cuáles son sus síntomas

Por lo general, los síntomas de infección por VRS comienzan entre cuatro y seis días después de la infección que incluyen: cogestión nasal, poco apetito, tos, estornudos, fiebre y sibilancias. En bebés muy pequeños los únicos síntomas pueden ser irritabilidad, disminución de la actividad y dificultad para respirar.

Algunas personas también podrían llegar a sufrir infecciones más graves como bronquiolitis o neumonía.