Felipe VI ha advertido del peligro de que las democracias estén en retroceso en muchas partes del mundo. "Asistimos a nivel global a un proceso de desafección ciudadana hacia algunos aspectos de nuestros sistemas democráticos", ha dicho. Aunque reconoce que la mayoría de los ciudadanos manifiestan su preferencia por la democracia como sistema de gobierno, "aumenta la insatisfacción respecto a su funcionamiento" "Esta brecha abre la puerta al auge de los populismos, a una polarización más intensa y a un progresivo distanciamiento entre la ciudadanía y las instituciones", ha concluido.
Reforzar la relación entre ciudadanos e instituciones
El Rey ha hablado de los principios de transparencia, participación, colaboración, rendición de cuentas y la integridad, que han de llevarnos a "reforzar la relación entre los ciudadanos y las instituciones y sostener un activo democrático fundamental: la confianza. Una confianza que nace de la coherencia entre las palabras y las acciones y que se consolida a través del ejemplo.
Vitalidad de la democracia
"La vitalidad de la democracia -señala el Jefe del Estado- depende de un compromiso colectivo. Por eso todos tenemos el deber de protegerla y fortalecerla", ha señalado e Rey quien ha abogado por el Gobierno Abierto, "como una alternativa para renovar la forma en que se conciben y ejercen los asuntos públicos.
Esperanza ante el acuerdo de paz entre Israel y Hamás
Antes de concluir su intervención y ante el anuncio de paz dado a conocer hoy entre Israel y Hamás, que aún debe concretarse, Felipe VI ha querido "expresar de una forma esperanzada, aunque cautelosa, que lo que se anuncia, lo que escuchamos en Palestina e Israel, sea una ventana a la esperanza". El Rey ha deseado que las primeras consecuencias sean la liberación de los rehenes israelíes y su vuelta a casa y la entrada de ayuda humanitaria en Gaza.

