LA ROSA DE LOS VIENTOS

"Recuerdo incluso estar dentro de mi madre": la mujer que no puede olvidar nada por una enfermedad

Quienes padecen esta enfermedad recuerdan cada día, cada emoción y cada detalle de cada momento de su vida. Se calcula que hay menos de un centenar de personas diagnosticadas en todo el mundo.

Tomás Sanjuán

Madrid |

Audio de La rosa de los vientos del 28 de julio de 2025

En el mundo hay menos de cien personas con una memoria tan extraordinaria que ni siquiera pueden olvidar. Una de ellas es Rebecca Sharrock, australiana, de Brisbane, que padece una rara condición conocida como hipertimesia o memoria autobiográfica altamente superior (HSAM). Su caso ha fascinado a científicos y medios de todo el mundo, y ha sido tema de conversación en el programa "La Rosa de los Vientos".

"Esto es un caso que por lo visto solamente lo tienen menos de cien personas en el mundo", explicaba Silvia Casasola en el programa emitido el 28 de julio. "Ella lo tiene, se llama Rebeca Sharrock, es australiana, creo que tiene 35 años y lo recuerda absolutamente todo, desde que tenía 12 días".

Un don… que también es una carga

Sharrock asegura que su primer recuerdo consciente es de cuando tenía apenas 12 días de vida. Aunque en varias ocasiones ha asegurado que podría recordar incluso estar dentro del útero de su madre. Desde entonces, cada día, cada emoción y cada detalle, la ropa que llevaba, una conversación, una sensación, quedan grabados en su memoria con absoluta nitidez.

"Recuerda perfectamente todas las emociones más efímeras, más absurdas, hasta los detalles más triviales, pero con exactitud", contaba Casasola en antena.

Su cerebro funciona de una manera diferente: no posee el mecanismo natural del olvido. "No minimiza, no filtra", añadía la locutora, "entonces cada fecha del calendario la ve como una película propia y cuando entra en ese día, es como que incluso recordara más detalles".

Para muchos, podría parecer una habilidad envidiable. Pero para quienes, como Rebecca, la padecen, puede llegar a ser una auténtica maldición. "Si el momento es feliz, lo revive con la misma alegría. Pero cuando el momento es doloroso, lo siente como si estuviese ocurriendo otra vez", explican los locutores. Ella misma lo ha dicho en entrevistas: "Mi mente no puede dejar ir la basura del pasado".

Una vida sin olvido (ni descanso)

La consecuencia de vivir sin olvido es que el descanso mental es casi imposible. Durante el programa, Casasola relataba que Sharrock tiene graves dificultades para dormir: "Cuando intenta relajarse y quedarse en silencio, le vienen todos esos recuerdos sin control. Necesita ruido o luz para distraerse y poder dormir un poco más".

Científicos de Estados Unidos y Australia estudian su caso desde hace años para entender cómo funciona su memoria y qué diferencias cerebrales presenta. Según explicó la investigadora Carmen Westerberg, de la Universidad Estatal de Texas, las personas con hipertimesia "no tienen un coeficiente intelectual mayor ni emplean técnicas especiales para recordar, pero sí muestran patrones cerebrales y de sueño únicos".

Sharrock ha participado en estudios con universidades de Australia y Estados Unidos, donde los investigadores esperan que comprender su memoria pueda ayudar a desarrollar terapias para quienes sufren el problema contrario: la pérdida de recuerdos, como en casos de Alzheimer o demencia.

La ciencia detrás del fenómeno

La hipertimesia, del griego hyper (exceso) y thymesis (recuerdo),fue descrita por primera vez en 2006. Quienes la padecen no solo recuerdan fechas y hechos, sino también emociones, olores y sensaciones de cada momento de su vida. Se calcula que hay menos de un centenar de personas diagnosticadas en todo el mundo.

Estudios realizados en la Universidad de California en Irvine (UCI) han mostrado que las personas con HSAM no tienen una "memoria perfecta" en general: su ventaja se limita a los recuerdos autobiográficos. En el cerebro se han observado diferencias funcionales en áreas relacionadas con la memoria emocional, como la amígdala y el hipocampo, aunque los científicos aún no saben exactamente por qué conservan tanto detalle.

En el caso de Rebecca, los investigadores también han detectado un patrón de sueño anómalo. Ella misma ha explicado que durante la noche su mente repasa recuerdos antiguos, uno tras otro, sin descanso, lo que le provoca insomnio crónico y ansiedad.

Una mente que acumula todo

"Ella pensaba que era una habilidad, un don", recordaba Casasola, "pero en 2011 sus padres vieron un programa en televisión sobre esta enfermedad y se dieron cuenta de que le pasaba exactamente lo mismo. Fue al médico, le hicieron pruebas y confirmaron el diagnóstico".

Desde entonces, Rebecca colabora con neurocientíficos para ayudar a descifrar su condición. "Han hecho varias analíticas y estudios", relataba Casasola en el programa. "Lo que dicen es que no tienen mayor coeficiente intelectual, pero su cerebro funciona de manera diferente".

Y mientras la ciencia sigue buscando respuestas, Rebecca continúa lidiando con su memoria inagotable. "Se me cae un bolígrafo, alguien me dice una palabra… y lo recuerdo con exactitud", contaba en una entrevista reciente. No puede evitarlo: su mente es un archivo vivo, que almacena incluso lo que la mayoría deseamos olvidar.

¿Bendición o maldición?

Como planteaba Bruno Cardeñosa al final del programa:

Si tuvieseis unas características parecidas, ¿lo veríais como una bendición o una maldición, el recordar absolutamente todos los detalles buenos y malos?